martes, 26 de septiembre de 2023

EL FRACASO DEL CRISTIANISMO ROMANO

 


En la Tierra sabemos que todo es inpermanente y circular. El humano vive, muere y vuelve a vivir (reencarnación). Las plantas y los animales viven y mueren, pero dejan la semilla para una nueva vida. Hasta en el Kosmos impera la ley de la inpermanencia. Sabemos también que las estrellas  nacen de nubes de gas y polvo en el espacio y que también mueren. Nuestro Sol eventualmente agotará su combustible nuclear y se convertirá en enana blanca.

Pero… qué duda cabe de que Tierra y Kosmos se rigen por leyes inmutables también. Los planetas las estrellas y las galaxias se atienen a un orden, de lo contrario resulta obvio que sería un Kosmico caos, chocarían las estrellas como si bolas de billar fueren.

Si dejamos el Kosmos para los astrónomos y nos centramos en la Tierra, como no podía ser menos esta Tierra se rige también según coordenadas Kosmicas. La naturaleza, y los humanos… se rigen por leyes que son conocidas por  la Filosofía Perenne y por la ciencia.
En lo físico se refiere a los principios físicos y matemáticos que rigen el funcionamiento del Universo, como las leyes de la gravitación de Newton o las leyes de la termodinámica. Exclusivamente las leyes físicas de la Tierra  nos las explica la ciencia, porque tenemos en los últimos siglos una ciencia exclusivamente materialista.
Pero la filosofía Perenne “tiene la rareza…” de hacer énfasis en la espiritualidad. ¿Qué espiritualidad? UNA para todo el género humano. La que nos lleva al UNO de Plotino. Cualquier espiritualidad que se precie, es la que nos lleva a trascender el ego aunque integrándolo, y a morar en el Testigo que mira desde arriba al que mira. Y más… mucho más…
Según enseña Ken Wilber. Los sabios griegos nombraban el Kosmos con K porque incluían en este Kosmos, lo físico. Pero también lo metafísico. Y el hombre contemporáneo más grande que conozco sobre la capa de la Tierra, el yogui SADHGURU.  Enseña una “ingeniería interior”. Enseña para que cultivemos ese interior nuestro, aun trágicamente primitivo y ninguneado por todos, como si no existiese. Toda nuestra percepción de la realidad está volcada hacia lo exterior del mundo.

 

Todo efecto tiene una causa. El materialismo que nos invade tuvo su origen en Europa. En Occidente. Cuando la consciencia colectiva paso de la prerracionalidad a la razón con  la Ilustración y “el siglo de las luces” durante los siglos XVII y XVIII y su influencia se extendió hasta el siglo XVIIII.

La razón es el dominio de la mente. Pero el humano no solo es mente. Es cuerpo, mente y espíritu. Y cuerpo y mente son meros instrumentos del espíritu. Luego si ponemos por techo los frutos de la mente. Estamos “capados”.
Renunciamos hoy y ayer, al cristianismo romano porque se nos ofrecía, o mejor se nos imponía como una religión meramente “traslativa” con palabras de Ken Wilber. Es decir, una religión exotérica, de culto huero al servicio del poder terrenal. No nos valía. Habíamos aprendido a pensar y ese anhelo de trascendencia que todo humano tiene. No lo satisfacía el cristianismo romano. Con un esoterismo raquítico. Y mucho mucho en su contra. Pensad en su historia negra. (Pensad hoy con el Papa promoviendo la siniestra agenda 2030. Eso si rebozada con almíbar para que la traguemos mejor…)
Como renunciamos a la bazofia milagrera que se nos vendía como “espiritualidad” no nos quedaba más que la razón y la ciencia. Sin espíritu…

(Hoy la física cuántica nos está llevando de nuevo a lo que ya descubrieron los sabios griegos. A la física y la metafísica, y tal como enseña el Kibalión y enseñaba el gran Tesla. Todo es energía y vibración…)

 

Bueno, me podría extender, el tema da para mucho. Otro día… Todo lo que he escrito es para ilustrar que la causa de que en nuestro jardín interior crezcan los hierbajos se la atribuyo al cristianismo romano como una religión que no solo no nos despierta, sino que nos atonta. Opio para el pueblo…

La autentica espiritualidad nos hace tigres.

El cristianismo romano (no el gnóstico) borregos…

jueves, 21 de septiembre de 2023

UN TREN BALA HACIA LA CUARTA Y QUINTA DIMENSIÓN

https://www.youtube.com/watch?v=PFevZXpHODI 


Con la imprenta el clero no pudo... tampoco podrán nuestros actuales "benefactores" con esta explosión de la tecnología que día a día vivimos. Presiento que el tren bala tecnológico se estabilizara cuando nos lleve a la cuarta dimensión. Mientras tanto nos dará vértigo tanta velocidad. Y los "amos" del mundo que ven que nos escapamos de su poder, intentan impedirnos subir al tren por todos los medios: asustándonos, embruteciéndonos con las drogas, matándonos real y físicamente etc. etc. etc. Pero... NO PODRAN PONERLE PUERTAS AL CAMPO...

(No puedo por menos que difundir en todo lugar que pueda, lo que nos cuenta Marc Vidal. Lo que dice me entusiasma.)

Yo fumo (y tengo ya muchos años, y además fumo en pipa...). Pero no seamos tan estúpidos de drogarnos o beber alcohol. El mundo que nos estalla en la cara, requiere de nosotros una mente lucida. Y el que no la tenga... se convertirá en "masa sucia" y en "comensales inútiles" a eliminar... Necesitamos de todas nuestras habilidades para dar la batalla por nuestra subsistencia. Si finalmente, como creo... Triunfamos. Entonces saborearemos la gloria que solo unos pocos místicos heroicos han gozado hasta ahora, sobre la capa de la Tierra.



martes, 15 de agosto de 2023

EL SENDERO GNOSTICO




La Gnosis se refiere al conocimiento basado en la experiencia o percepción personal. En un contexto espiritual, la gnosis es conocimiento místico o esotérico basado en la participación directa con lo divino.
 En Occidente vivimos en una prisión que me rio yo de aquella memorable de Alcatraz. La prisión materialismo- razón. Una cárcel para el espíritu. Con este binomio que digo, y teniendo por límite superior la mera razón,  somos como pajaritos en una jaula, cuando estamos hechos para volar encuanto a espíritu que busca la trascendencia siempre, consciente o inconscientemente.

Buscamos todos la felicidad y en esa búsqueda muchos muchos nos perdemos. A veces, cuando por fin descubrimos que o somos felices interiormente o no lo somos nunca por mas cosas materiales y dinero que podamos acumular. Entonces resulta que posiblemente nos morimos… Hemos aprendido una lección…

 Muchas veces neciamente desoímos esa sabia voz interior, la voz de la conciencia. Seguirla es seguir la senda de la gnosis.

Muy resumidamente: la persona sabia procura ser virtuosa, de lo contrario es lo contrario de sabia...

Buscamos todos la felicidad y en esa búsqueda muchos muchos nos perdemos. A veces, cuando por fin descubrimos que o somos felices interiormente o no lo somos nunca por mas cosas materiales y dinero que podamos acumular. Entonces resulta que posiblemente nos morimos… Hemos aprendido una lección…

 Muchas veces neciamente desoímos esa sabia voz interior, la voz de la conciencia. Seguirla es seguir la senda de la gnosis.

Muy resumidamente: la persona sabia procura ser virtuosa, de lo contrario es lo contrario de sabia…

 Explorando la Gnosis a través de los Ojos de los Antiguos 









Griegos: Sabiduría y Conocimiento Profundo.

A lo largo de la historia, diversos escritores han dejado huellas de sus pensamientos sobre la Gnosis, permitiéndonos vislumbrar su significado a través de sus palabras.  Nos sumergiremos en las percepciones de estos algunos escritores, explorando qué es lo que los antiguos griegos denominan Gnosis.

 Platón: La Gnosis como Iluminación de la Mente

 "La Gnosis es como una luz que ilumina la mente, revelando la verdad detrás de las apariencias. Es el acto de trascender las sombras de la ignorancia y acceder a las realidades eternas que residen en lo más profundo de nuestro ser."

 En las palabras de Platón, la Gnosis se presenta como una fuente de iluminación mental, un proceso mediante el cual el conocimiento trasciende las limitaciones de la percepción superficial y se convierte en un faro que guía hacia la verdad fundamental. Un motor de búsqueda incansable de la verdad universal. Es un viaje constante hacia la comprensión profunda de la naturaleza de todas las cosas y de uno mismo.

  Aristóteles Para Aristóteles, la Gnosis implica una búsqueda continua de la verdad que se encuentra en todas las cosas. Es un viaje interno y externo que nos lleva a una comprensión completa y holística de nuestro lugar en el universo.

 Plotino: La Gnosis como Elevación del Alma

 "La Gnosis es la elevación del alma hacia el reino de lo divino. Es un retorno a nuestra esencia espiritual, una unión con el Uno supremo que trasciende las limitaciones del mundo material."

 En la perspectiva de Plotino, la Gnosis es un proceso de elevación del alma, una ascensión hacia lo divino. Es la búsqueda de una conexión más profunda y una unión con la fuente de toda existencia.

 Heráclito: La Gnosis como Comprender la Realidad Cambiante

La Gnosis como Elevación del Alma. "La Gnosis es la elevación del alma hacia el reino de lo divino. Es un retorno a nuestra esencia espiritual, una unión con el Uno supremo que trasciende las limitaciones del mundo material. Es la búsqueda de una conexión mas profunda y una unión con la fuente de toda existencia.

 Muchas muchas personas han existido y existen que se han definido como gnósticas y se definen como tal si asimilamos la palabra gnosis a conocimiento y sabiduría.

 El conocimiento desde la época de los griegos antiguos ha evolucionado Los gnósticos que he citado generalmente adoptaban una cosmovisión dualista, en la que el material del mundo es considerado imperfecto, corrupto y en manos de un dios demiurgo (creador) malévolo. En contraste hoy por la influencia de las filosofías orientales y por la física cuántica, hemos aprendido en Occidente que es eso de la no dualidad.

Muy sencillamente se describe: La naturaleza de la realidad ES sin división alguna. Es nuestra mente que divide la realidad vinariamente y cuya mejor definición es la del Yin y el Yang interactuando. Los sabios gnósticos antiguos hoy seguirían siendo gnósticos. Evolucionados…

Por otro lado. Una roca está menos cerca de la divinidad que un ser humano. Vibra mas densamente. Luego no es tan descabellado distinguir tal como lo hacían los sabios de que hablamos. Entre espíritu y materia. Posiblemente no supieran que todo es vibración y todo forma la melodía del Kosmos (con K, por los antiguos griegos.)

 Y a propósito del Kosmos. Lo escribo tal como los sabios griegos porque con esta palabra nombraban lo manifiesto material y lo metafísico. La ciencia materialista miopemente se ha quedado con lo que se puede pesar o medir. Lo metafísico no existe… y tal como decía tenemos por techo lo que debería ser una simple herramienta a nuestro servicio. La racionalidad de la mente, al servicio del SER.

Pero ni somos cuerpo, ni somos mente. Somos energía y vibración y somos parte indivisa no de un dios menor. Sino de un “Dios” mayor.


EL SENDERO GNOSTICO ES EL SENDERO DE LA GENUINA Y GENERICA SABIDURIA.
LA QUE NO TIENE TECHO QUE NOS IMPIDA VOLAR...


(Solo apuntar sucintamente aquí y ahora que el cristianismo gnóstico fue positivo porque daba pautas para una transformación a mejor de nuestra interioridad, como lo fue todo el gnosticismo.
Pero el cristianismo exotérico masacró criminalmente con ayuda del poder romano, todo atisbo de esoterismo libre, que no necesitaba de clero. Hasta cargar cristianos contra cristianos. Unos auténticos y otros vendidos al poder político. Un desastre para Occidente. Merece ser tratado extensamente este tema. Pero desde mi prisma, el cristianismo exotérico "ortodoxo" nos aborto nuestro natural desarrollo espiritual y nos dio un opio que nos hizo estúpidos. Nos dio el cambiazo como si vulgares trileros fueren los clérigos, nos ocultó transformación y nos dio adoración huera. Nos IMPUSO un sucedáneo espiritual, que llega hasta nuestros días. Aunque afortunadamente. por poco tiempo...)  



viernes, 4 de agosto de 2023

LA MIRADA DEL DRAGON

 



Hay una cosa confusamente formada,

anterior al cielo y la tierra.
¡Sin sonido, sin forma!

De nada depende y permanece inalterada,
se le puede considerar el origen del mundo.
Yo no conozco su nombre,

La denomino tao.

 

(Tao te King, de Lao Tse)

 

El actual contemporáneo nuestro y genial yogui Sadhguru recomendaba en uno de sus muchos videos el que al disponernos  a dormir repitiésemos por espacio de unos doce minutos lo siguiente. – no soy mi cuerpo- y –no soy mi mente-. Esto mientras nos dormíamos, con lo cual podríamos obtener grandes beneficios.

 Muy bien, entonces ¿Qué somos? Muy sencillo, somos energía y el origen de esta energía que lo es todo. Como Lao Tse lo denomina puede ser el Tao o como se guste denominar.

 Se puede denominar DRAGON metafóricamente hablando.

 En la mitología china y en general, oriental, los dragones son benévolos. Representan la energía del fuego y su transformación. Así como buena suerte, fortuna y salud.

También son símbolo de poderosa fuerza y sabiduría, y con esto queda bastante dicho todo lo que representan.

Confucio, con algunos de sus discípulos visitó a Lao Tse. Conversaron y al salir, este Confucio dijo a sus discípulos. Tened cuidado con Lao Tse. Porque es el DRAGON.

 Si, todos somos hijos de un mitológico DRAGON que con su rugido comenzó la creación del Universo.

Nuestra esencia está por encima de nuestro cuerpo y mente.
El  difunto gran maestro Zen Taisen Deshimaru nos decía que somos como champiñones efímeros que nacemos de la tierra. Como el champiñón tiene características propias, nosotros también las tenemos. Estas son nuestro cuerpo y nuestra mente. Pero no somos en esencia esas nuestras características, nuestro origen y esencia reitero, es el Dragón. El mismo que provoca las erupciones de los volcanes, el que mueve las galaxias al mismo tiempo que da vida a una mariposa, o a un bebe.

Si no somos ni cuerpo ni mente entonces somos todos dragones ni tan siquiera hijos de… sino dragones directamente. Porque la energía que nos anima es la de fuerza y sabiduría, la misma que tal como digo mueve las alas de la mariposa o las galaxias.

Nos basta para trascender nuestras mezquindades con identificarnos, no con las limitaciones que nos marcan cuerpo y mente. Sino con el poder que somos realmente, el poder del Dragón. Somos dragones, de la misma esencia que este Dragón que con su poderoso rugido nos creo.

Por derecho de nacimiento simplemente ya somos dragones con características humanas.

 Si somos capaces de vernos como genuinos dragones, actuaremos en consecuencia desde la dignidad que reconocemos en nosotros y rechazaremos de plano el sentirnos miserables y actuar como miserables.

La energía del volcán, del viento del desierto, de los rugientes cuarenta en el mar, es la misma que la que anida en tu pecho. Si somos capaces de vernos así, actuaremos siempre con la misma dignidad que un antiguo Sioux o la de un monje Shaolin.
Seremos naturales como es natural el trueno. Alineados con las coordenadas del Kosmos (con K).

 Conseguir habilidades requiere entrenamiento. Para colocarnos psicológicamente un peldaño más arriba que cuerpo y mente también lo requiere, entrenamiento del espíritu, psicofísico, creo que el mejor es el de la meditación. Entonces el Dragón-  gota de agua, se podrá abrazar con el Dragón-Océano. Alcanzaremos entonces la visión del Dragón-Sol. La que no conoce la sombra, como no la conoce el Sol. Actuaremos siempre y en cada momento desde el fiel de la balanza entre la dualidad bien-mal. Y sobre todo sobre todo.

 

                    SEREMOS INTIMAMENTE FELICES.

 

WAKAN TANKA. (Gran Misterio) se nos revela siempre. Lo vemos cuando nos libramos de mirar solo a la tierra y alzamos la mirada hacia el cielo.

La energía del Universo es ilimitada. Vasta reclamar nuestra parte del modo indicado.

 

(El Método Integra de Ricardo Eiriz recomienda para grabarnos creencias repetir lo que deseamos grabarnos en el subconsciente, pasándonos un pequeño imán como los de nevera desde la frente hasta el final del cráneo o cogote.

Si te repites cuantas más veces mejor. Lo siguiente que te sugiero, creo que alcanzarás la mirada de Dragón. Creo… si es como digo o no. Ricardo Eiriz es quien podría arrojar luz en esto.

 Siento en mi pecho el rugido poderoso del Dragón.
Y con su arrolladora energía.
Arraso con todas mis negatividades.
No soy mi cuerpo, no soy mi mente.
Soy el Dragon.

 Si lo haces, recuerda pasarte simultáneamente el imán.)

viernes, 28 de julio de 2023

¿HAY UN DIOS?




Me parece que esta es la primera vez que copio algo en este blog. Pero personalmente creo que vale la pena. Amen que todo lo que diga Ken Wilber, es genial.

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 Ken: Sí, lo hay, pero antes tenemos que entender los tipos o dimensiones de Dios o del Espíritu. Por lo general, no todo esto se tiene en cuenta, pero es crucial.

Como todo, Dios puede ser visto desde las perspectivas de primera, segunda y tercera persona. Para aquellos que no están al tanto de su gramática, la primera persona es la persona que está hablando; así que ahora mismo yo soy la primera persona. La segunda persona es la persona a la que se le habla; así que ahora mismo tú eres la segunda persona. Cuando tú empieces a hablarme, estarás en primera persona y yo en segunda persona. Y luego, la tercera persona es la persona o cosa de la que se habla.

Estas resultan ser perspectivas fundamentales que no son solo gramaticales, sino que en realidad son inherentes a la naturaleza misma del universo. Y hay diferentes metodologías y epistemologías y toda clase de diferentes tipos de prácticas que se han desarrollado  alrededor de estas perspectivas. Y lo que es más notable es lo importante que resultan ser las tres en literalmente cualquier cosa que estés considerando, ya sea medicina, arte, política, educación o, en este caso, Dios, la espiritualidad, el Espíritu. Entonces, la cuestión es que Dios, el Espíritu, puede ser visto a través de estas tres perspectivas. Y daré un ejemplo rápido en cada caso.

Dios en tercera persona es Dios en sus formas objetivas: la gran Red de la Vida, o Dios como todo el universo manifiesto, o Gaia, o el gran sistema del universo total. Y podemos estar contemplando el Gran Cañón, o acostados contemplando la gran noche estrellada, o caminando por el bosque, y nos asombramos de la maravilla de una creatividad verdaderamente milagrosa. Y eso es el Espíritu visto en términos objetivos.

Pero luego está el Espíritu en segunda persona. Es Dios como un gran Otro, o Dios como un gran Tú, por ejemplo los hermosos escritos de Martin Buber sobre la relación Yo-Tú como lo fundamental en la divinidad. Y todo lo que hace esta relación en segunda persona es recordarnos que Dios es una inteligencia viva, inteligente, vibrante y creativa. Y podemos estar en relación directa con esa realidad. Y esa es la importancia del Espíritu en segunda persona, de un “Tú” vivo, vibrante e inteligente.

Luego está el Espíritu en primera persona. Y aquí, simplemente imagina que la inteligencia que creó todo, desde las estrellas hasta el Gran Cañón, es tu propio Ser más profundo. Ese es el Espíritu en primera persona.

Los místicos son unánimes: los seres humanos tienen al menos dos yoes. Hay un ego pequeño, finito, encapsulado en la piel, y un Yo Verdadero infinito, eterno, siempre presente e interminable que es uno con el Espíritu mismo, lo que los Sufís llaman la Identidad Suprema. Los seres humanos estamos atrapados en un caso de identidad equivocada: confundimos el yo pequeño, finito y separado con nuestro Yo Verdadero. Y una vez que ocurre esa confusión, nos quedamos atrapados con un yo parcial, fragmentado, roto, contraído, separado y que sufre. Despertar a nuestro Verdadero Ser -conocido como iluminación, despertar, metanoia, liberación, libertad- es despertar al Espíritu en nosotros, como uno y el mismo Espíritu o consciencia pura en todos nosotros.

Como dijo Erwin Schrödinger, cofundador de la mecánica cuántica: «La consciencia es un singular, cuyo plural se desconoce». Entonces, todos compartimos este mismo Yo espiritual verdadero, por lo que despertar a él trae un sentido profundo de pura unidad con toda la creación: una plenitud, una integridad, una unidad, una totalidad.

Puedes experimentar este yo verdadero simplemente dándote cuenta de que cuando eres consciente de ti mismo en realidad hay dos yoes: uno es el que es observado como un objeto (soy así de alto; peso tantos kilos; tengo este trabajo; estoy en esta relación, y así sucesivamente), y luego está el yo observador, el Testigo puro que, como el veedor, no puede verse a sí mismo. Entonces, todo lo que notará cuando busque al Yo observador es una sensación de liberación de todos los objetos, incluido el pequeño yo egoico objetivo: una sensación de libertad y liberación, no nacida e inmortal, no hecha y no creada. Es un sentido de YO SOY, sin ninguna otra característica, simplemente puro YO SOY, como en «antes de que Abraham fuera, YO SOY».

Es una sensación de presencia atemporal, un infinito aespacial, una gran apertura en la que todo surge, momento a momento. Y este es tu Verdadero Yo. Nunca entra en la corriente del tiempo y, por lo tanto, está siempre presente. Un Ahora atemporal, que abarca todo el tiempo y todo el espacio. Un espacio aespacial, en el que surge todo el universo. Y este Ser puro es uno con todo lo que ve. Entonces, descansando en el Testigo, ya no ves la montaña, eres la montaña. Ya no sientes la Tierra, eres la Tierra. Ya no observas el sol, eres el sol.

Este es tu verdadero yo divino, radical, puro y último, antes de que lo confundieras con un pequeño yo egoico que ni siquiera es un verdadero yo o sujeto, porque puedes verlo como un objeto. Librarse de este caso de identidad equivocada es la iluminación, el  despertar, o la auto-liberación. Tú nunca serás el mismo.

Las tres dimensiones del Espíritu son reales. Son probadas mediante la experiencia y la realización espiritual directa e inmediata. No es algo que se adquiere por mera creencia o fe, sino a través de una actualización personal directa, inmediata.
Este conocimiento es casi tan antiguo como los propios seres humanos y se ha transmitido durante miles de años. Y la conclusión es siempre la misma: Dios existe, y tú eres eso.

Ken Wilber