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jueves, 30 de noviembre de 2023

UN UNO VERTEBRADOR

 


(                                                  (Codices de Nag Hammdi)

La abeja madre de un enjambre de abejas, solo con su presencia amen de poner huevos posibilita que reine el orden en dicho enjambre.

El enjambre humano carece del UNO como referente para todos, por lo tanto tenemos caos, sobre todo en Occidente.
Pero el UNO para todos existe y siempre ha existido, que ha pasado entonces. Sencillamente que nos hemos extraviado.

No puedo dejar de arremeter contra la Iglesia Romana. El cristianismo exclusivamente exotérico de raíz romana, que es el que hoy casi exclusivamente conocemos.
El UNO de Plotino abarca lo físico pero también lo metafísico. Es consustancial con el humano. Si somos cuerpo mente y espíritu, invariablemente este UNO ha de ser un referente también para el espíritu humano. En Occidente hemos tenido un referente falso, como suelo decir. De cartón piedra, reitero. Exotérico, un placebo embriagantemente perverso y falaz,  que no satisface el espíritu. Una verdad falsa metida con imposición, con “calzador” Voltaire proclamaba “pensad en las crueldades” al respecto de la Iglesia Romana. Es de dominio público como el clero secular de la mano del poder político. “Evangelizo” el mundo occidental antiguo y sigue “evangelizando” unido al poder terrenal y prestándole servicios de control de la población. (El Papa y la agenda 2030).

El cristianismo romano es una moneda pretendidamente de oro, pero que es falsa. Es un sucedáneo espiritual que no cumple con su función, no sacia al espíritu humano. Porque se queda en lo casi exclusivamente exotérico, superficial y político. No da herramientas,  métodos validos para la introspección y la autentica espiritualidad. Por este motivo la razón humana abandonó cuando la Ilustración La fantasía embriagante preracional  que hasta entonces se imponía. Por muchos siglos el clero cristiano le hacia el juego al poder político y prohibió pensar libremente. Esto es grave, pero es un hecho irrefutable para quien lo quiera ver.
Si Dios es todo, nosotros los humanos entramos en ese todo. Un dios TU no cabe en el todo. Y el cristianismo romano convierte a un Dios todo en algo separado del humano y del mundo. Le pide a un Dios inexistente porque si hemos de encontrar a un hipotético Dios, es en nuestro interior, introspectivamente. Esto la espiritualidad oriental lo tiene meridianamente claro. Y les dan “sopas con honda” no ya solo al cristianismo, sino también a las otras dos religiones abrahámicas.
¿Qué métodos enseña el cristianismo romano introspectivos? Si acaso la oración contemplativa, practicada por menos del uno por ciento de cristianos. Impera la oración de petición. Pero si te ha de ayudar “Dios” es afinando y sutilizando tu relación con el Misterio. Opino que Dios no es ni padre ni madre, para mí es un Misterio insondable. Cuanto más investiguemos en el mundo físico y metafísico mas sabremos de este Misterio. Y sobre todo, mas lo sentiremos en nuestro Ser.
Porque hay un mundo que no vemos pero podemos deducir cuales son sus leyes observando el mundo que vemos. En la naturaleza impera el gana-gana, el intercambio, la interrelación solidaria. O sea  el amor. Observando nuestro mundo manifiesto veremos "la huella de Dios" si no nos ciega la ignorancia y nos apartamos de "las leyes de Dios".
(Por este motivo, el comercio sin distorsión maléfica es un gana-gana luego bendecido por la divinidad. El cristianismo romano lo prohibió por siglos…)


Sin un eje vertebrador que incluya lo metafísico, que incluya que darle al espíritu humano, nos convertimos en seres atrofiados en nuestro normal desarrollo. Eso es lo que ha pasado desde la Ilustración y la modernidad y hasta día de hoy. Antes al menos como digo teníamos un sucedáneo, el Dios cristiano. Y por las buenas o por las malas el Dios de la “Matrix” romana era un eje vertebrador. Que nunca cumplió bien con su función, pero era lo que había. Después de la Ilustración tenemos ciencia y progreso económico. Pero nada que darle al espíritu, salvo lo que se rechazó, bazofia sucedánea huera. El cristianismo romano.

¿Dónde está la Verdad que nos sirva para el día a día y que nos llene el espíritu?

En la gnosis genérica. En el gnosticismo cristiano de los manuscritos de Nag Hammadi o simplemente en el gnosticismo no cristiano. No es necesario si no se desea “importar de Oriente”. Tenemos una espiritualidad verdadera valida y genuinamente nuestra. (Que entronca con la Oriental, pero eso es otro tema).
Todo lo que sea enseñar a morar en lo que Ken Wilber denomina el testigo. El que mira al que mira. Es más que filosofía, es gnosis. Los sabios griegos eran gnósticos en su Ser. Y escribían filosofía racional, pero conocían el mundo del espíritu. Por algo el Kosmos con K, palabra griega, incluía lo físico y lo metafísico. Sabían que había un vasto mundo más allá de la pobre razón humana. Ya sabemos lo de la caverna de Platón.

Hemos llegado al postmodernismo relativista. ¿Qué es sino la Verdad, que la hay... hecha trozos, añicos...? Babel del pensamiento y del espíritu. ¿Qué es sino el caos? ¿Qué receta hay para este mal? No puede ser el origen del mal, el cristianismo romano. La solución...
Hemos llegado a la degeneración, la decadencia, al nihilismo, la droga, la deuda de las naciones, la inanición espiritual, el caos en definitiva y la muerte con la guadaña de la enfermedad galopante. Nos puede, si, servir para salir del paramo infecto, lo mismo que el cristianismo romano se encargó de borrar criminalmente de la faz de la Tierra. Y que era realmente valido y auténticamente nuestro. La gnosis, cristiana o no.

Hoy día sabemos suficiente para irnos al grano y desechar la paja. Cualquier método que efectivamente nos lleve a morar en el Testigo de Wilber, es lo que necesitamos para nuestra ingeniería interior. Lo demás, lo de la esfera de lo racional, que no transracional o supraracional es secundario.
Creo que la espiritualidad que emana de la India es la más depurada del planeta, de esta espiritualidad me quedo personalmente con el Zen.
Gnosticismo genérico para saber que hay algo más allá de la mera filosofía racional, y después, meditar hasta que nos salgan callos en el culo de sentarnos en la posición meditativa del loto, la del Buda, lo demás como digo es secundario.
Si practicáramos algún método transformativo colectivamente, pronto llegaríamos a vislumbrar la salida de este cruel cepo en el que estamos atrapados. Es desde un nivel más alto de consciencia, como se resuelven los desastres frutos de nuestra ignorancia, que se han producido y se producen.
Es la hora de la revolución interior individual e intransferible. si muchos nos trabajamos el jardín interior, automáticamente naturalmente y silenciosamente será como cuando amanece y aparece el Sol, la oscuridad de nuestra ignorancia la convertiremos en resplandeciente vida. lo demás viene rodado.

Haríamos:        LA REVOLUCIÓN DE LA SERPIENTE

"Sin pisar ni la flor ni la zarza" (Sin guerra, sin muertes ni destrucción...)

("Buscad primero el reino de Dios y su justicia. Y lo demás se os dará por añadidura.")

¡Ah! con trabajo interior los corderos se convierten en dragones...

martes, 26 de septiembre de 2023

EL FRACASO DEL CRISTIANISMO ROMANO

 


En la Tierra sabemos que todo es inpermanente y circular. El humano vive, muere y vuelve a vivir (reencarnación). Las plantas y los animales viven y mueren, pero dejan la semilla para una nueva vida. Hasta en el Kosmos impera la ley de la inpermanencia. Sabemos también que las estrellas  nacen de nubes de gas y polvo en el espacio y que también mueren. Nuestro Sol eventualmente agotará su combustible nuclear y se convertirá en enana blanca.

Pero… qué duda cabe de que Tierra y Kosmos se rigen por leyes inmutables también. Los planetas las estrellas y las galaxias se atienen a un orden, de lo contrario resulta obvio que sería un Kosmico caos, chocarían las estrellas como si bolas de billar fueren.

Si dejamos el Kosmos para los astrónomos y nos centramos en la Tierra, como no podía ser menos esta Tierra se rige también según coordenadas Kosmicas. La naturaleza, y los humanos… se rigen por leyes que son conocidas por  la Filosofía Perenne y por la ciencia.
En lo físico se refiere a los principios físicos y matemáticos que rigen el funcionamiento del Universo, como las leyes de la gravitación de Newton o las leyes de la termodinámica. Exclusivamente las leyes físicas de la Tierra  nos las explica la ciencia, porque tenemos en los últimos siglos una ciencia exclusivamente materialista.
Pero la filosofía Perenne “tiene la rareza…” de hacer énfasis en la espiritualidad. ¿Qué espiritualidad? UNA para todo el género humano. La que nos lleva al UNO de Plotino. Cualquier espiritualidad que se precie, es la que nos lleva a trascender el ego aunque integrándolo, y a morar en el Testigo que mira desde arriba al que mira. Y más… mucho más…
Según enseña Ken Wilber. Los sabios griegos nombraban el Kosmos con K porque incluían en este Kosmos, lo físico. Pero también lo metafísico. Y el hombre contemporáneo más grande que conozco sobre la capa de la Tierra, el yogui SADHGURU.  Enseña una “ingeniería interior”. Enseña para que cultivemos ese interior nuestro, aun trágicamente primitivo y ninguneado por todos, como si no existiese. Toda nuestra percepción de la realidad está volcada hacia lo exterior del mundo.

 

Todo efecto tiene una causa. El materialismo que nos invade tuvo su origen en Europa. En Occidente. Cuando la consciencia colectiva paso de la prerracionalidad a la razón con  la Ilustración y “el siglo de las luces” durante los siglos XVII y XVIII y su influencia se extendió hasta el siglo XVIIII.

La razón es el dominio de la mente. Pero el humano no solo es mente. Es cuerpo, mente y espíritu. Y cuerpo y mente son meros instrumentos del espíritu. Luego si ponemos por techo los frutos de la mente. Estamos “capados”.
Renunciamos hoy y ayer, al cristianismo romano porque se nos ofrecía, o mejor se nos imponía como una religión meramente “traslativa” con palabras de Ken Wilber. Es decir, una religión exotérica, de culto huero al servicio del poder terrenal. No nos valía. Habíamos aprendido a pensar y ese anhelo de trascendencia que todo humano tiene. No lo satisfacía el cristianismo romano. Con un esoterismo raquítico. Y mucho mucho en su contra. Pensad en su historia negra. (Pensad hoy con el Papa promoviendo la siniestra agenda 2030. Eso si rebozada con almíbar para que la traguemos mejor…)
Como renunciamos a la bazofia milagrera que se nos vendía como “espiritualidad” no nos quedaba más que la razón y la ciencia. Sin espíritu…

(Hoy la física cuántica nos está llevando de nuevo a lo que ya descubrieron los sabios griegos. A la física y la metafísica, y tal como enseña el Kibalión y enseñaba el gran Tesla. Todo es energía y vibración…)

 

Bueno, me podría extender, el tema da para mucho. Otro día… Todo lo que he escrito es para ilustrar que la causa de que en nuestro jardín interior crezcan los hierbajos se la atribuyo al cristianismo romano como una religión que no solo no nos despierta, sino que nos atonta. Opio para el pueblo…

La autentica espiritualidad nos hace tigres.

El cristianismo romano (no el gnóstico) borregos…