viernes, 30 de octubre de 2015

EROS y THÁNATOS



    

Dicen que los cuervos huelen la inminente muerte.
Thánatos  despliega sus negras sombras sobre nuestro planeta.
Olemos a muerto, estamos enfermos.
Kósmicos cuervos acuden a bandadas.
A posarse sobre las ramas secas de la indiferencia.
¿Se disputarán nuestros despojos?.
Solo poniendo nuestro peso moribundo.
 En el platillo de Eros, de la Vida.
 Espantaremos los cuervos de Thánatos.
La balanza,  podemos moverla hacia la vida.
Depende de nosotros. “¿Quién es el rey de la creación...?”.

También en el banquete de los ricos.
Hoy, aparece sonriente la calavera.
Vida para todos, o muerte para todos.
Sabio es el Kosmos, que castiga sin manos.
No pueden comprar los ricos.
Otra Tierra para sus hijos.

Los huesos del faraón, no han revivido.
Sabia es la vida, y sabia es la muerte.
La vida y la muerte, castigan sin manos.
Son justas, nos iguala a todos.

La planta brota con un impulso de vida.
Y nosotros la pisamos.
Hemos sido taladores.
Que Thánatos se nos lleve.
Los tiernos niños,  serán jardineros.
¡Que bárbaros, eran sus abuelos!

¡Qué razón tenia, el noble indio.!

Solo después que el ultimo árbol haya sido cortado.
Solo después que el ultimo río haya sido envenenado.
Solo después que el ultimo pez haya sido pescado.
Solo entonces descubrirás, que el dinero no se puede comer.

Como el rey Midas.
¡Todos¡ deberemos cambiar el oro, por vida.  
Bañándonos en el río Pactolo.

Los capitanes borrachos, que nos llevan al infierno.
La nausea, la pretenden universal.
Solos con su vomito. Tirados en la acera, de la calle Progreso.
Deberán quedar. Rumiando como es, han “caído en el arrollo”.


¿Dónde están, los bodhisattvas?.
Apareced, hermanos.
Construyamos la belleza.
El remolino nos traga.
Vosotros tenéis poder.
Serenad los volcanes.
Serenad los “rugientes cuarenta”.
El viento del desierto.
Sosegad, el convulso mundo. Serenad el torbellino.
Airada y furiosa la Pachamama tiembla, parad por compasión
La furia de la Madre Tierra.
Haced, que la Luna, proyecte majestuosa su reflejo.
En el sereno estanque.
Haced posible un mundo, donde la madre amamante a su hijo.
En paz.

¿Qué universo paralelo, es el infierno?.
Si no es la realidad que vivimos.

Nos ahogan en su vomito.
Los capitanes borrachos.
Aliados de la muerte.
Hacen hediondo el mundo.
A un tormento de agonía. Pugnan por arrojarnos.
Sirven al dios Thánatos.
Los cuervos se lo agradecen. ¡Qué gran festín!.

Hazte, esta pregunta.
¿Dónde descargas tu peso?.
De la balanza. ¿Qué platillo es el tuyo.?
¿Qué pone su letrero?.
Pone Vida o pone Muerte.
¿A que dios sirves?.
A Eros... o a Thánatos…
Si estás enlodazado en el lodo del mundo
Piensa: la vida aún te quiere, estás vivo.
Y piensa en el loto, se eleva desde el fango.
Elévate tu también, y el tiempo te librará.
De tus recuerdos de fango y de muerte.
Un loto en la charca, una luciérnaga en la noche.
Una esperanza para el sufrimiento.
Puedes conseguirlo, eres Grande. Tu esencia es Uno, con el Gran Misterio. Cuando esto lo -sientas-, serás inmensamente feliz.

 

                              


miércoles, 28 de octubre de 2015

Ser rico. Para que...

 "No podemos rechazar la ciencia – ¡ha obtenido tantos resultados benéficos! – pero tampoco podemos aprobar todas las direcciones que toma. Sucede con la ciencia exactamente lo mismo que con el dinero. Algunos dicen: «Yo estoy en contra del dinero, porque por causa del dinero los hombres se vuelven malvados y se sienten desgraciados.»
No, no es el dinero, el dinero es neutro, es el hombre el que hace que sea bueno o malo según el uso que haga de él. Y lo mismo ocurre con la ciencia: abarca, a la vez, el bien y el mal. Por eso, a los que buscan los medios para hacer daño, la ciencia se los da, y a los que buscan los medios para hacer el bien, también se los proporciona.
La ciencia es neutra, no tiene ninguna conciencia, son los humanos los que poseen la conciencia moral, el sentimiento de lo que es bueno y de lo que es malo; y esta conciencia moral debe servirles para orientar las investigaciones científicas en una dirección benéfica para toda la humanidad."

Omraam Mikhaël Aïvanhov 
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 Si el dinero lo queremos para mitigar el sufrimiento y el dolor humanos, entonces nos hará bien. La pobreza no es deseable para nadie. Y la pobreza extrema envilece, es un castigo de la ley del karma. 
Todos ricos..., y a repartir... ¡Viva la abundancia!. 

martes, 27 de octubre de 2015

¡He encontrado oro!



  “Atesorad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín los corroen y donde los ladrones no horadan ni roban.”
Haya escrito estas palabras. Quien las haya escrito. Están muy puestas en razón. Si señor.
¡Como perseguimos el oro!. Y este oro según el Buda. Es una “serpiente venenosa”. El oro brilla, y su brillo nos deslumbra más que si miráramos al Sol. A eso voy. Pero despacio.
Somos luz. Eso hoy se sabe científicamente. Y como somos luz. Seres iluminados que nos desconocemos, la luz nos atrae porque nos recarga. Pero el brillo del oro, es una luz reflejada de la fuente, del Sol. En definitiva es el brillo que percibe aquel que no levanta los ojos de la Tierra. El que persigue el brillo del oro, persigue sin saberlo la plenitud que da el brillo del Sol. Pero este brillo del Sol, lo ignora, porque como digo, no levanta la vista de la Tierra.
Por mas oro que acumule, si no mira hacia arriba, solo tendrá poder terrenal, pero su corazón estará vacio de plenitud. Su interior será como un bosque silvestre donde se enseñorea la maleza. Y con un interior descuidado, creo que nadie puede llegar a la felicidad de la gloria, -en este mundo-. Que a los humanos se nos ha dado poder llegar. Para ello, nuestro interior lo debemos cuidar, para que pase de bosque a jardín Zen.
El Sol. El padre Sol, sabemos también que fecunda la vida en la madre Tierra. El Kosmos es un prodigio de armonía, porque se rige por la ley del amor. Del “gana, gana”. Todo está interrelacionado, y la función de un ser viviente o de algo como un planeta, sirve para la vida y el funcionamiento de lo otro. La ley del amor es kosmica. Pues bien. Del Kosmos nos llega información para nuestra personal vida, como microkosmos que somos. “Como es arriba, es abajo”. Y nos llega a través del Sol. Los códigos que nos transmite el Sol, sirven para nuestro cuerpo-espíritu (Daniel Lumera)
 y son amorosos porque son kosmicos. Si nos situamos en la negatividad del desamor, entonces nos situamos en la tenebrosa sombra, y nuestra vida la convertimos en un infierno.
Repito que el oro es dorado y brilla. Quien no contempla más que la dimensión horizontal en la Tierra, busca el brillo del oro, como un remedo del brillo del Sol. Y se encuentran que cuando tienen oro, se dan cuenta de que “no es eso, no es eso”, lo que buscaba. Porque lo único que nos llena y nos hace felices, es el brillo del Sol. Que nos armoniza con el amoroso Kosmos, que nos llena a rebosar el corazón, de suprema dicha y supremo conocimiento...
Así, quien descubre el brillo del Sol. Descubre una sublime “mina de oro”, que hace al metal oro, algo mezquino que no merece luchar por conseguirlo. Porque teniendo el brillo del Sol en nuestro corazón. Sintiendo nuestro pecho, como un horno. Además de conocer la más satisfactoria e intima dicha, conoceremos la abundancia, sin buscarla.
“Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura”
Algo así, dice un controvertido libro antiguo….
Buscad primero el oro del Sol, e indirectamente se os dará el oro de la Tierra también. Conoceremos la abundancia, con el oro solar. Pero abundancia ¿para qué?
Cuando alguien está lleno a rebosar, que tiene más de lo que necesita de algo. Si es una persona de corazón sano. Reparte. Si lo que tiene es sabiduría, reparte. Si lo que tiene es oro de la Tierra. Reparte. Reparte siempre de aquello le sobra.  Y hay quien llega a repartir de aquello que no le sobra.
No en vano dice el controvertido libro mencionado:
“Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de los cielos”
Aquel que primero ha buscado el reino de los cielos, y lo ha encontrado, muy posiblemente goce de  la abundancia material. Y si ha encontrado el reino de los cielos, ha encontrado la sabiduría, sobre todo. Y no hay sabiduría sin compasión hacia el mundo que se retuerce de sufrimiento y dolor. Luego repartirá de lo que tiene, hasta hacerse un igual entre los iguales. No le faltará para su vida, porque “Dios provee”. Dara y al mismo tiempo le llegará de la mano de Dios. Y su dicha será eso, el dar.
¿Hemos de ser pobres? No. Pienso que hemos de ser sabios. Pero tal como digo, el que conoce la faz de Dios, da espontáneamente, porque le sale de sus adentros. Que dará de lo que tiene, y recibirá oro de la Tierra, porque conoce el oro solar.
¿De qué nos sirve, nadar en la abundancia material. Y seguir sintiendo el mismo vacio de la ausencia del oro solar, de Dios. En nuestro corazón? Sin la compasión que nos hace dar, estaríamos extraviados, y expuestos a la infelicidad, porque viviríamos desconociendo las coordenadas del Kosmos. Sería como conducir un automóvil, sin saber las normas de circulación.
Digo muy seriamente, que el Sol, nos puede sanar integralmente el cuerpo-espíritu. Que existen técnicas de sanación, actuales, a partir de técnicas milenarias. (Una técnica es simplemente exponerse al Sol con moderación en las horas seguras y adecuadas, y sin cremas…). Y digo que “buscar el brillo del oro solar”, es una metáfora. Pero, de verdad que el Sol, nos armoniza con el Kosmos. Esto muchos lo saben, y cualquiera lo puede intuir.
He encontrado oro. He encontrado el oro solar…
El Sol, nos da la vida. Sin él no podríamos vivir. Cuando nos falta enfermamos.



Siempre ha habido. “ Talibanes”



                        
 Hace más de cien años Helena Blavatsky emprendía un ataque frontal contra el dogmatismo religioso cristiano de su época en Isis sin Velo. En dicha obra Blavatsky había presentado reveladoras nociones como las siguientes:

1 - El sistema ritual y simbólico del cristianismo había sido copiado directamente de los Misterios de civilizaciones más antiguas, como la egipcia.
2 - Muchos evangelios habían sido destruidos o adulterados.

"En su vehemente deseo de dilatar los dominios de la fe ciega, los primeros teólogos cristianos ocultaron tanto como les fue posible las fuentes de su ciencia, y al efecto se dice que entregaron a las llamas cuantos tratados de cábala, magia y ocultismo hallaban a mano, creyendo equivocadamente que con los últimos gnósticos habían desaparecido los manuscritos más peligrosos de esta índole; pero algún día se echará de ver el error, y de "extraordinaria y casi milagrosa manera" aparecerán otros importantes documentos auténticos." (Isis sin Velo, Vol. III, 31).

 Helena Blavatsky o Madam Blavatsky, teósofa rusa, murió en 1891. Y hete aquí que en   diciembre de 1945 un campesino árabe hacía un asombroso hallazgo histórico en el alto Egipto, cerca de la aldea de Nag Hammadi. Se trataba de una vasija de casi un metro de alto que contenía trece libros de papiro forrado en cuero de los primeros siglos de nuestra Era.
Los manuscritos encontrados son 52 textos-evangelios, la mayoría de ellos no conocidos anteriormente, de diversas sectas gnóstico-cristianas que presentan una visión doctrinaria cristiana muy diferente a la ortodoxia representada en el Credo de los Apóstoles.
Los 52 textos incluyen evangelios cristianos desconocidos anteriormente. Además del Evangelio de Tomás y el Evangelio de Felipe, encontramos el Evangelio de la Verdad y el Evangelio a los Egipcios, que se autoidentifica como "El (libro sagrado) del Gran (Espíritu) Invisible". Otro grupo de textos consiste en escritos atribuidos a los seguidores de Jesús, como el Libro Secreto de Juan el Apocalipsis de Pablo, la carta de Pedro a Felipe y el Apocalipsis de Pedro.
Lo que el campesino Muhammad Ali había encontrado en Nag Hammadi pronto quedó en claro que eran traducciones coptas realizadas hace unos 1.500 años de textos más antiguos. Los originales habían sido escritos en griego, la lengua del Nuevo Testamento.
Los gnósticos cristianos:
Según Elaine pagels, investigadora de las religiones, aquellos que escribieron los textos "gnósticos" no se consideraban de ninguna manera "herejes". La mayoría de los escritos utilizan terminología cristiana, sin lugar a dudas relacionada con una herencia judía. Algunos ofrecen tradiciones secretas acerca de Jesús, escondidas de "los muchos,"  es decir, del pueblo,(Los secretos eran revelados a los iniciados).  que constituyen lo que, en el segundo siglo, llegó a ser conocido como "Iglesia Católica”. Hoy llamamos gnósticos a estos cristianos, de la palabra griega "gnosis", traducida usualmente como "conocimiento".
Pero la gnosis no es fundamentalmente un conocimiento racional. El lenguaje griego distingue entre el conocimiento científico o reflexivo ("él conoce matemáticas") y el conocimiento a través de la observación o experiencia ("él me conozco a mí"); éste último es gnosis. Podríamos traducir este término como "conocimiento en profundidad", tal cual es utilizado por los gnósticos, pues gnosis es el proceso intuitivo de conocerse a sí mismo. Y conocerse a sí mismo es, según los gnósticos, conocer la naturaleza y el destino humano. De acuerdo al gnóstico Teodoto, que vivió en Asia Menor (140-160 d.C.), gnóstico es aquel que ha llegado a comprender.

Diferencia entre las doctrinas gnósticas, y la ortodoxia cristiana, impuesta inicialmente de manera “taliban”.

Los judios y cristianos ortodoxos insisten en que una sima separa a la humanidad de su Creador. Dios es totalmente otro. Pero algunos de los gnósticos que escribieron otros evangelios diferentes a los canonicos, contradicen esta noción: el conocimiento de sí mismo es el conocimiento de Dios; el ser individual y lo divino son idénticos.
El Jesús de estos textos habla de ilusión e iluminación, no de pecado  y arrepentimiento, como el del Nuevo Testamento. En vez de venir a salvarnos del pecado, viene como guía que abre el paso a una comprensión espiritual.
Los primeros mitos, la primera iconografía, fue cristiana gnóstica. Lo que prevaleció a fuerza de imponerlo violentamente, fue elaborado en contra del cristianismo gnóstico. Fue una modificación hereje de lo primigenio. Lo que ocurre es que se impuso, y creó la “ortodoxia”.
Osiris, Dioniso, Adonis, Atis, Mitra, etc. etc. etc. Muchos dioses solares podemos contar. Nacidos un 25 de diciembre, con muchas y asombrosas similitudes entre ellos.
Pues bien: Los cristianos gnósticos veían la figura de Jesucristo, del mismo modo que los seguidores paganos veían a sus mitos. La historicidad de un hombre de nombre Jesús, es quizá el mayor “embolao”, la mayor mentira, de la historia.
Solo tratar el tema someramente, porque da tanto de sí, que hay para escribir libros y libros, como de hecho se produce.
Ahondando en el gnosticismo cristiano, descubrimos los cimientos del cristianismo todo, y descubrimos lo que pudo ser y lo que fue.
 Con el gnosticismo cristiano, Europa primeramente, y después el mundo todo, hubiese tenido una poderosa herramienta de transformación para trascender el ego. Con el cristianismo “taliban”, no tenemos más que la devoción, que ya es algo sí. Pero el “pontífice” cristiano, el romano Constantino, para muchos, el primer papa. Impuso, junto con el clero literalista, que nos quedásemos solo con la “cascara” devocional y absurdamente mágica del Jesús histórico. De la parte esotérica del cristianismo naciente. Nada…
Qué cosa más estúpida, que entre los muchos evangelios con que se podía contar en el siglo tercero y cuarto, se eligen cuatro y se estudia lo que dice “milímetro a milímetro” porque “contiene la palabra de Dios”. Vale, la contiene. Pero otros muchos son igual o más auténticos que los e. canónicos, y se les “ningunea”. La Iglesia que “tiene la verdad”, despectivamente y con altivez los denomina. Apócrifos, o peor, heréticos.
Evangelio apócrifo, quiere decir: “Sin inspiración divina”. Pero los evangelios de Nag Hammadi, opino que están más centrados en la espiritualidad que nos interesa, la que nos transforma, que los canónicos. Pero…, “No nos cuentan la verdad de nuestro señor Jesucristo…”.

Yo digo que SI, y con mayor nitidez.


lunes, 26 de octubre de 2015

El juego del Lilah



Leyendo al maestro Mikhaël Aivanhov Omraam. Una cosa se me ha quedado grabada a fuego.
El bien y el mal sirven a la vida.
Efectivamente la vida es una continua lucha entre el bien y el mal. Luego el mal tiene derecho propio para reivindicar su existencia, porque lo que es, es.
Pero el mal no lo desea nadie, al menos para sí. Luego nos situamos en contra del mal y anhelando el bien, siempre. Tomamos partido, y caemos de hoz y coz en la dualidad, el “el juego del Lilah”, la danza kosmica (con K, según Ken Wilber), el juego de Dios. Nos convertimos entonces en esclavos del hechizo de maya.
Los rosacruces, los cristianos etc., preconizan el amar hasta a tu enemigo. Si amas a tu enemigo, entonces estás viendo más lejos que la simple aversión al mal representado por quien te puede hacer daño. Estas viendo desde una posición más elevada y con mayor perspectiva. Probablemente sepas que todo en tu vida es lo que creas tú. Absolutamente todo. Si tienes mal, lo has creado tú. Si tienes bien también. Entonces si de la vida recibes mal en manos de un enemigo. Tómalo como una bendición que te corrige del error, ya que repito, el mal que recibes se debe a un error tuyo, en esta vida o en pasadas vidas. Y los errores se pagan para aprender. Y todos cometemos errores. Esta es la vida. Si nos situamos en una posición neutra entre el bien y el mal, nos situamos fuera del juego de Dios. Y podemos conseguirlo sin estar muertos. Entonces le descubrimos el juego a Dios, y Dios nos premia con la gloria en este mundo.
Estamos empeñados en hacer revoluciones para favorecer el bien. Está bien hacerlas, pero sin muertes ni destrucción. Hacer “la revolución de la serpiente” hecha “sin pisar ni la flor ni la zarza”. ¿La mejor revolución?.Descubrirle el juego a Dios. Entonces tendremos precisión de cirujano, para operar en el siempre cambiante maya. Tendremos la más amplia visión, para nuestra particular gloria, y para ayudar al hermano.