viernes, 25 de septiembre de 2015

No hay nada que hacer. Basta con SER.



                           
El enunciado requiere una rápida explicación:
Desde mi humilde opinión. Solo debemos centrarnos en SER. ¿Porqué?. Porque siendo, el hacer se hace sin esfuerzo.
Según los gnósticos, el mundo es obra del Demiurgo. Pues bien, ese Demiurgo es el responsable del mundo. Nosotros solo somos granos de arena en el desierto. Como tales hemos de responder.
Los revolucionarios comunistas y los filocomunistas, como he sido yo mismo. Cargamos sobre nuestras espaldas la salvación del mundo. Era una exigencia que nos imponíamos, y que teníamos clavada en el alma, como un aguijón. Y queríamos la revolución, desde el hacer. Y competíamos sobre quien era más radicalmente revolucionario.
Algo similar les ocurre a los cristianos con los pobres. Los quieren redimir de su pobreza. Los pobres "son suyos". Y para el cristiano la riqueza está mal vista. Cuando lo ideal es que no fuese pobre nadie. Ni que nadie fuese muy muy rico. En el término medio está la virtud. La anomalía es la pobreza. lo que hemos de universalizar es la riqueza que permita una vida digna. Ya se que cualquier cristiano, estará de acuerdo con esto que digo. pero creo que el cristianismo "progresista", ensalza demasiado la pobreza y poco la riqueza. Y una vida plena, de acuerdo a las coordenadas del espíritu, es rica y abundante. -En todo-.
¿Qué entiendo por SER? Entiendo que transformándonos nosotros individualmente a mejor, se transforma el mundo automáticamente a mejor. Ser lo identifico con revolución en nuestro interior.
Estamos inmersos en el materialismo. En una mayor parte del planeta. No vemos hasta donde es nuestro desvarío, porque ni referentes de contraste tenemos. Para nosotros el materialismo es como el agua para el pez.
Todo en nosotros es volcarnos hacia afuera. Nuestro interior lo dejamos como un paramo silvestre. Cuando lo tendríamos que tener, como un cuidado jardín.
Materialismo es reducción de la realidad, es descuidar la parte que es fundamental, la mente. Y como somos salvajes mentales, el mundo se convierte en un lugar infernalmente atroz.
Si cuidamos la mente y hacemos de ella un jardín Zen. Ese jardín Zen, se materializará en el mundo. A esto me refiero con SER. Según pensamos, así actuamos. Y así conformamos el mundo. Solo, siendo, nos lanzamos a la corriente del rio de la vida, hacia el gran Océano, con un flotador necesario. Se llama.  La ley del Kosmos –la ley del amor-. (Esto hoy lo dicen los científicos). Como nos abandonamos a su corriente del rio, nada nos cuesta,  flotamos sin esfuerzo, y si trabajamos, lo hacemos sin sufrimiento ni dolor, porque esto, el trabajar, es lo que nos pide el SER.
 Por trabajar nos pagan, porque sufrimos trabajando. Pero... ¿Y si nos pagaran, por hacer lo que nos gusta?.
Solo siendo, nunca “machacamos en hierro frio”, el Kosmos nos ayuda en nuestra tarea.
Esto que digo, cualquiera lo puede conseguir, estamos todos invitados por el Gran Misterio a SER. Para unos es un largo camino, para otros un camino corto. Conseguimos el no hacer y el solo SER. Dando el primer paso en la dirección deseada, la vida hace el resto, la vida nos guía en el camino. El camino, es el espiritual.
El “agua del pez materialista” es la horizontalidad en el mundo, sin tener en cuenta la verticalidad. Es tener los ojos puestos en la tierra. Y lo mas vertical que concibe el materialista es la pirámide jerárquica. En todos los órdenes. En el social, el político, el económico etc. Es decir: yo estoy más arriba que los demás, porque tengo más dinero, o porque desempeño un trabajo más importante, y así un largo etc.
la "gloria" del mundo, es un engaño para inmaduros, presos en su ego.
Esa, la pesada pirámide terrenal, no es ni mucho menos, la jerarquía del Kosmos. Esta jerarquía está basada en resonancias. Según vibremos, así estaremos más evolucionados y felices, o menos. A mas alta y sutil vibración, mas felicidad. Y ¿Qué es lo que buscamos todos?. Ser más felices ¿no?. Pues bueno, no lo somos porque estamos extraviados, en el denso materialismo.
Verticalidad es captar los rayos del Sol, de la luz, almacenarlos en nuestro interior y reflejarlos en todas direcciones como si fuésemos espejos, alumbrando a amigos y enemigos. Y esto nos hace felices del todo. Pero para ello debemos levantar la vista de la Tierra.
Un amigo mío argentino, Eduardo Ontiveros, psicoterapeuta el, nos dice que, el mundo es un “loquero” organizado. Porque todos andamos buscando la felicidad haciendo mil locuras, y sin encontrarla, porque, repito, estamos extraviados.
Los astronautas después de sus viajes volvían enfermos. Y es porque se apartaban de la resonancia de la Madre Tierra, la resonancia descubierta por el  Dr. Schumann. Nosotros nos destruimos los unos a los otros, porque nos falta estar en resonancia, en armonía, con la Tierra y con el Padre Sol. Por eso hacemos de la Tierra un “loquero”.
Lo peor es que lo “políticamente correcto” hoy día. Es ignorar la religión. Me parece muy bien. Pero es que esa indiferencia se hace extensible a la palabra -espiritualidad-. Si alguien quiere “vender” algo espiritual. Que ni nombre esa palabra. Tanto se ha abusado y manipulado lo concerniente a las dos palabras. Religión y espiritualidad.
 Y falta otra palabra "comodín" para todo. La palabra -Dios-. Yo por ello, me desmarco, y a Dios, le doy el nombre de Gran Misterio, como mis amigos Lakota, (nativos americanos).
Aquí en al menos Occidente, ha pasado lo siguiente: la razón ilustrada, no distinguía entre religión y espiritualidad. Y como la religión era opiácea y falsa, erigió un sólido muro de separación. Ese muro se llamo materialismo. Pero "vaciaron el agua de la bañera, con el niño dentro". "De aquellos polvos, estos lodos".
Todo lo que se hace desde la horizontalidad, con la vista puesta en la Tierra, sin contemplar la verticalidad espiritual. -Degenera-, porque empieza mal, porque repito que el materialismo es un reduccionismo de la realidad. ¿Queréis ejemplos?.
El comunismo, el socialismo, el liberalismo. (Ya no digamos, los fascismos). la democracia moderna, La religión jerárquica organizada, que vende "humo", y cobra por ello, la economía, que empobrece a los muchos y enriquece a los pocos. la medicina y las farmacéuticas, que eternizan la enfermedad, la política que degenera en corrupción. En fin..., ¿Todo...?. Pues si todo lo que se hace sin valores éticos, que se consiguen con la autentica espiritualidad.
Resumiendo, humildemente recomendaría: haz lo que te salga del alma, lo que te "pete", y así ayudaras verdaderamente a hacer un mundo mejor. Pero eso sí, desde el amor. ¿Quien dijo?. "Ama y haz lo que quieras"...
¡Ah!. Somos granos de arena, porque somos muchos. pero muchos grandes como dioses potenciales. Pensad en el Buda...


(Kosmos, según Ken Wilber)

Una salida airosa para el cristianismo.



  
El cristianismo está montado sobre una farsa. Aquí, algunos, se pararán, y no querrán saber más. Pero para los que le pueda más su curiosidad. A continuación me explicaré.
Para el cristianismo gnóstico, Jesús es el mito del Sol, antropormizado. (Como los signos del zodiaco.)
El Sol “muere” el 22 de Diciembre (ahora puede ser el 21) y nace de nuevo el 25 del mismo mes. Y muere y “resucita” en las estribaciones de la constelación. “Cruz del Sur”. De ahí viene la muerte y resurrección, de los dioses solares, Jesús incluido, que es una copia del mito Osiris-Horus. (Simplemente buscando en la Red, viene abundante información, de lo que solamente apunto).
 Hay una hipótesis muy plausible. La de Timothy Freke y Peter Gandy. En el libro “Los Misterios de Jesús”. En mi agenda está la de profundizar en este tema que hoy me ocupa. Pero de momento, confío en la investigación realizada por estos dos autores. Y por la de mi amigo Llogari Pujol Boix.

Según estos dos titanes, y por Llogari. Jesús, que primero fue mito cristiano-gnóstico, y por causa en parte de Pablo de Tarso, y después del emperador romano. Constantino. En el concilio de Nicea, en el año 325 de nuestra era, interesó favorecer la corriente literalista, que ya pugnaba por imponer el concepto de un Jesús Cristo, como un hombre que habitó entre nosotros. Falso. Falso. Falso…
El cristianismo de hoy que conocemos de forma general, es una solemne estupidez mágica...
Pablo de Tarso, inventó la jerarquía, y en Nicea, esa jerarquía, nos condeno al Occidente, a una espiritualidad huera y falsa. Hasta nuestros días, en que la poca autenticidad que tiene el cristianismo es porque “importa” de otras tradiciones espirituales. Como el Yoga o el Zen.
Está bien que “importen” del budismo, hinduismo, taoísmo. Pero ¿Para qué?. Para meter la espiritualidad autentica, siempre joven. En odres viejos y carcomidos, por una carcoma que no la han podido frenar ni con sangre.
Está podrida la religión cristiana. Es una herida infecta. Lo primero que se debe hacer, es limpiar la herida, porque de lo contrario, se ponga como se ponga el Papa y la curia vaticana católica, por ejemplo. No podrán parar la metástasis. Ahora los cristianos, muchos, buscan algo más limpio, equivocadamente, Pasándose del catolicismo a otras confesiones cristianas. Igualmente podridas. Porque el cristianismo literalista, es una religión que nació enferma, basada en una falsedad, que se ha mantenido, por ser siempre servil con el poder político, y por imponerse como digo, vertiendo sangre. Algunos ahora en nuestro tiempo, añoraran la inquisición. Y ven con desespero, como se diluye su poder. ¿Qué será del cristianismo?. Dentro de cincuenta años….
Los seminarios católicos, están vacios…, y los jóvenes en su mayoría, ponen cara extraña cuando se les habla de cristianismo…
Hay algo bueno en los cristianos. Una sed de trascendencia. Lo que ocurre es que la jerarquía, les da liturgia, dogmas y una moral infumable, nada más. (Por eso importan de otras tradiciones). El islam, al menos tiene el sufismo. Lo que es insensato, es abrirle los ojos a los fieles y dejarlos en la charca igualmente inmunda del materialismo. “Para ese viaje, no hacen falta alforjas…”. Porque el fiel, se queda igual o peor. ¿Qué hacemos, con los más de 2000 millones de cristianos?. Si les negamos lo que se les ha inculcado, se quedan “al pairo”.
Se me ocurre: un “Libro Rojo” gratuito, publicado en el Internet. Donde didácticamente, estudiadamente, y sabiamente. Se les oriente a los conversos, sobre lo que nunca debieron ignorar. “Los Misterios de Jesús”. Un “Nuevo Catecismo”, para el tercer milenio. Que se puedan quedar con la parte exotérica del cristianismo aprendido, si así lo desean. (Con algunas modificaciones…, como la historicidad de Jesús…). Pero hacer una sabia, repito, recopilación de la parte esotérica cristiana que conocemos. Retornar al gnosticismo cristiano. Que si era autentico…
Para esto, hace falta mucho valor. Y al mismo Papa, le temblarían las piernas. Pero en la Realidad es donde está Dios. Es un nombre de Dios, Realidad. La fuerza de la Verdad, es invencible, y un firme apoyo, para cualquiera.
Barrunto, solo barrunto, de momento. Que EL SOL que en la figura de Jesús, que todos los cristianos de todos los tiempos, han adorado. Puede ser la salida airosa Para el cristianismo.
Los beneficios terapéuticos, para el cuerpo y que abarca el espíritu, son enormes. Esto nos lo dice la ciencia puntera. Pues bien. Sacralicemos renovadamente, nuestra relación con el Sol. Nadie más indicado para esto, que los cristianos.

(He leído el libro de Daniel Lumera: “El Código de la Luz”. Y lo volveré a leer, varias veces. Y todo lo que salga de Lumera.)

El sacerdote y escritor Pablo D’Ors.

 Pone un ejemplo metafórico, relativo a las religiones o tradiciones espirituales. Todas suben una montaña por diferentes vertientes, arriba está Dios, vía misticismo. Difiero de el encuanto al cristianismo que conocemos. Se queda a una altura muy baja, la egoica. Y pocos han sido los valientes que por sus propios medios, han subido a la cima. Ahora, las instituciones cristianas, se los apropian porque eran confesos cristianos (sino eras hereje, y te esperaba la hoguera.)
El cristianismo, en su crisis, es cuando puede encontrar la solución a su tragedia. A grandes males grandes remedios. Puede, si, recurrir a su tradición, ya milenaria. Y tal como digo. Renovar la sacralización del Sol. De la mano de la ciencia no contaminada por el poder de los poderosos. Y quizá quizá…, pueda en un día, considerarse, con todo fundamento, todo el cristianismo. Católico o Universal…

(Lo siento, pero escribo, como lo siento…)



YO, EL SOL QUE OS ALUMBRA



                               
Os veo siempre, y desde siempre. Porque desde más allá del tiempo inmemorial, que fecundo la vida. Sabéis que fecundo la Madre Tierra, que os alimenta. Sin mi energía no sois nada. La tierra seria un lugar inhóspito para vosotros, y muerto para toda vida. Luego yo tengo el poder absoluto sobre vosotros, puedo dar la vida y puedo dar la muerte, soy dueño de vuestras vidas. Vivís porque así lo quiero yo, pero desde mi imparcialidad luminosa, me congratulo de que viváis. Sabéis que para mí no hay día ni noche, y de que pastoreo una serie de planetas por la inmensidad del Kosmos. Muchos de vosotros no lo sabe aún. Pero los planetas orbitan, y nunca vuelven al mismo punto, nos movemos todos por el vasto Kosmos, girando helicoidalmente (Nassim Haramein).
 Pero estáis poblando la Tierra, centrémonos en lo que os interesa:
Mirad, tal como digo, os veo, y os veo desde arriba, en perspectiva…, lo que para vosotros es el cono de un volcán o una pirámide egipcia, para mí desde arriba, es todo plano. Estáis todos y todo, a la misma altura, ofrecéis una visión plana. Yo veo la Tierra y Vida sobre la Tierra, nada más. Vosotros habéis inventado las categorías, el bien y el mal, relativos…, habéis inventado el pecado, sentenciando una condenación absoluta, basados en un mal siempre relativo. Y es relativo porque no tenéis la perspectiva que tengo yo, la perspectiva de la altura. Por más que queráis, os movéis como gusanos por la Tierra, porque no levantáis la vista y miráis al cielo. Me veríais a mí en todo mi esplendor de energía y podríais aprender de mí, que os ilumino a todos sin distinción. Aprenderíais a no discriminar entre tus coetáneos al distribuir la Luz mía que hayas conseguido atesorar. Catalogando estos hermanos tuyos, entre amigos y enemigos, cristiano o musulmán, blanco o negro, simpático o antipático. Todos sois hijos míos y de la Madre Tierra, si luchas contra tu hermano, es porque a ti o a tu hermano, o a los dos, os falta de mi Luz. Esta Luz la reparto por igual a todos, no hago distinciones. Aprende de mí a ser generoso. Y soy generoso, porque abrazo la ley del Kosmos, un Kosmos que no os podéis imaginar en su inmensidad y que no chirria, no hace ruido, todo es matemático, redondo... ¿Por qué?. Porque se rige por una ley Universal. La ley del amor. En la medida en que vosotros, que sois microcosmos, os alineáis con esta ley, sois participes por derecho propio, de la inmensa e inconmensurable grandeza de este Kosmos, y la vida para vosotros se os hará “redonda”. De lo contrario, sois gusanos que os arrastráis por la Tierra, presos en diez mil conflictos, y sufriendo, perdiendo la salud, y con miedo de abandonar la gusanera en que habéis convertido el planeta, por el materialismo en el que estáis inmersos neciamente, y del que no queréis o sabéis salir. Estáis muertos por el miedo. Miedo en la vida y miedo a la muerte. Y la muerte la extendéis por el planeta. Matando la vida de la que dependéis, como hebras de ella que sois.
Como tenéis día y noche, frio y calor, Luz y oscuridad etc., habéis creado la dualidad, y os debatís entre esta dualidad, sin encontrar el punto medio. Porque os situáis siempre, en lo blanco o lo negro. Y antes morís, que os liberáis de la parcialidad. Aprended de mí el Sol. Para mí no existe la dualidad, y la naturaleza no es dual, todo es Uno, en la Tierra. No conozco la sombra, la sombra y la oscuridad y las tinieblas, es de vosotros, que os movéis por la capa de esta la Tierra, y los conos volcánicos los veis lateralmente, así como las pirámides,. Eso que llamáis espiritualidad, está muy acertado, es simplemente buscar mirar el mundo tal como yo lo miro, desde la altura de miras. Desde mi perspectiva. Por eso os gustan las alturas de las montañas, y os gusta el vuelo del águila, animal que admiráis. Nunca hay un blanco o un negro rotundo. La realidad contiene una cantidad ingente de matices cromáticos. Por lo tanto. Para captar la realidad sin deformar y sin reducción de esta. Es necesario que aprendáis a trascender el blanco o negro dual. Sois capaces, está demostrado. La captura de la realidad ultima, la hacéis intuitivamente, más allá de la razón.
El veneno del mundo, con medida cura, sin medida mata. También, exponeros a mis rayos vivificadores sin medida, os puede matar, hacedlo con medida, mejor en la primera hora de Sol de vuestro día y en la última de la tarde. En definitiva, todo es Luz, vibraciones de Luz. Exponeos a la Luz, y la Luz –mía, del Sol- que da la vida. Os vivificará. Y os vivificará integralmente, cuerpo y espíritu. ¿Acaso creéis que el espíritu, se escapa de mi efecto?. El cuerpo que tenéis es como una guitarra. Cuanto mejor afinada está mejor suena. Recordad lo que os decían los antiguos de entre vosotros. “Mens sāna in corpore sānō”. ¿Dónde está la raya dualista entre cuerpo y espíritu?
Los males del mundo, se acabarían, si reaprendieseis lo que ya se sabe de mí, el Sol, y desarrollaseis más la Helioterapia. Y sobre todo, si aprendieseis de la parte subjetiva atribuible a mi cuerpo rebosante de Luz. Si aprendieseis de las lecciones que os doy. Recordad: la perspectiva…,  la no discriminación en el dar, según la ley del kosmos. Y más…
Muchos de vuestros ancestros eran más sabios que lo sois vosotros hoy, esto lo sabéis. Pues bien, también sabéis que muchos me adoraban. No pretendo que me adoréis hoy, pero pretendo reconocimiento de lo que os doy, y lo pretendo por vuestro bien.
En sabiduría humana, no destacáis, porque sois rabiosamente dualistas, pero ese dualismo, os hace destacar en ciencia y tecnología de la materia, y en ciencias humanas. Hoy sabéis mucho, de las causas que originaron, determinado proceder religioso. Por ejemplo:
Los dioses solares.
Desde la observación en el hemisferio Norte, de donde eran la mayoría de adoradores de mi majestad y poder. Del solsticio veraniego al invernal, los días se vuelven más cortos y fríos. Yo, el Sol parezco me muevo hacia el Sur, haciéndome cada vez más pequeño, acortándose los días y llegando el fin de las cosechas. Con su llegada, el solsticio invernal simboliza el proceso de la muerte. Es la “muerte” del Sol. Fue observado, que puesto que me “muevo” hacia el Sur por seis meses. Es en el día del 22 de diciembre, en que se me ve más bajo en el cielo. Aquí ocurre una cosa extraña. Parece que dejo de moverme hacia el Sur. Por tres días. Durante estos tres días de pausa, los antiguos observaban, que residía en las vecindades de la constelación conocida como la Cruz del Sur. Después de este tiempo, me movía un grado al Norte, esta vez llevando los días más largos y la primavera. Por tanto se dijo. El Sol ha muerto sobre la cruz. Ha quedado muerto por tres días, y después ha resucitado.
Esta es la razón por la que numerosos dioses solares comparten la crucifixión, la muerte por tres días y su resurrección.
Es el periodo de transición después que representa que cambio de dirección, hacia el hemisferio Norte, llevando la primavera y la salvación.
En todo caso no celebrabais, la resurrección mía, sino hasta el equinoccio de primavera o pascua. Esto es debido al hecho de que en el equinoccio de primavera, oficialmente. Yo el Sol derroto las fuerzas de las tinieblas.
Los doce discípulos, son las doce constelaciones del zodiaco.
Se dice que más de 2000 millones, de entre vosotros, que prácticamente, adoran a Jesús. En realidad me adoran a mí. Bajo la figura mitológica y antropomorfizada de un hombre. Jesús. Y Jesús murió en la cruz, metafóricamente hablando. Como todos los dioses solares.
Pero la metáfora de un hombre idealizado que muere y resucita, encierra una esperanza para vosotros.
Muerte y resurrección, como en el mito de Jesús, Osiris  Dioniso Mitra etc.
La vida tal como se os presenta a cada cual es responsabilidad y consecuencia de cómo sois y que hacéis. Y todos, en términos generales, arrastráis un fardo de culpa. Os propongo “morir” conmigo y “resucitar” a una vida nueva.
La culpa la arrastra el ego, en su memoria. Pero cada día es diferente, y los errores pasados, es pasado, ceniza…. Se repara lo que se puede y lo que no se puede, pues. Es pasado… La memoria sirve para no repetir esos errores. La experiencia, es algo que se adquiere con el ensayo y el error. Por lo tanto. Fuera culpa. Y. “No peques mas”. Nace a una vida nueva, conmigo.
La ley del Kosmos. Te comprende y te perdona, porque te ama. Sabe de vuestra naturaleza, más que vosotros mismos. Y está bien, tal como sois, con luz limitada, que busca expandirse. Cuanto antes te expandas, antes entrara tu vida en la gloria.
En eso consistía lo principal de los misterios de Osiris y Dioniso. Muerte al viejo ego, y resurrección a una vida nueva. Donde no se repitieran los patrones que os hacen sufrir. Donde miréis figuradamente desde la altura en la que me encuentro yo el Sol.
Os pongo un ejemplo: en una batalla guerrera, hay dos ejércitos enfrentados. Desde mi perspectiva, que debería ser la vuestra también. No tomo partido por ningún bando, me entristece la muerte, en ambos bandos. Me percato de la locura, pues los mismos que se matan, en otras circunstancias, se podrían amar. Es la diferencia entre mirar lateralmente la realidad, e implicarse lateralmente, o mirarla en perspectiva desde una cierta altura.

Recibe la bendición de mis rayos.

 Tu amigo, el SOL.

(Y cuando transites por la calle. Ves por el Sol…)

Luis Troyano Cobo

(Recomiendo el libro de Daniel Lumera: “El Código de la Luz.”)