viernes, 25 de septiembre de 2015

YO, EL SOL QUE OS ALUMBRA



                               
Os veo siempre, y desde siempre. Porque desde más allá del tiempo inmemorial, que fecundo la vida. Sabéis que fecundo la Madre Tierra, que os alimenta. Sin mi energía no sois nada. La tierra seria un lugar inhóspito para vosotros, y muerto para toda vida. Luego yo tengo el poder absoluto sobre vosotros, puedo dar la vida y puedo dar la muerte, soy dueño de vuestras vidas. Vivís porque así lo quiero yo, pero desde mi imparcialidad luminosa, me congratulo de que viváis. Sabéis que para mí no hay día ni noche, y de que pastoreo una serie de planetas por la inmensidad del Kosmos. Muchos de vosotros no lo sabe aún. Pero los planetas orbitan, y nunca vuelven al mismo punto, nos movemos todos por el vasto Kosmos, girando helicoidalmente (Nassim Haramein).
 Pero estáis poblando la Tierra, centrémonos en lo que os interesa:
Mirad, tal como digo, os veo, y os veo desde arriba, en perspectiva…, lo que para vosotros es el cono de un volcán o una pirámide egipcia, para mí desde arriba, es todo plano. Estáis todos y todo, a la misma altura, ofrecéis una visión plana. Yo veo la Tierra y Vida sobre la Tierra, nada más. Vosotros habéis inventado las categorías, el bien y el mal, relativos…, habéis inventado el pecado, sentenciando una condenación absoluta, basados en un mal siempre relativo. Y es relativo porque no tenéis la perspectiva que tengo yo, la perspectiva de la altura. Por más que queráis, os movéis como gusanos por la Tierra, porque no levantáis la vista y miráis al cielo. Me veríais a mí en todo mi esplendor de energía y podríais aprender de mí, que os ilumino a todos sin distinción. Aprenderíais a no discriminar entre tus coetáneos al distribuir la Luz mía que hayas conseguido atesorar. Catalogando estos hermanos tuyos, entre amigos y enemigos, cristiano o musulmán, blanco o negro, simpático o antipático. Todos sois hijos míos y de la Madre Tierra, si luchas contra tu hermano, es porque a ti o a tu hermano, o a los dos, os falta de mi Luz. Esta Luz la reparto por igual a todos, no hago distinciones. Aprende de mí a ser generoso. Y soy generoso, porque abrazo la ley del Kosmos, un Kosmos que no os podéis imaginar en su inmensidad y que no chirria, no hace ruido, todo es matemático, redondo... ¿Por qué?. Porque se rige por una ley Universal. La ley del amor. En la medida en que vosotros, que sois microcosmos, os alineáis con esta ley, sois participes por derecho propio, de la inmensa e inconmensurable grandeza de este Kosmos, y la vida para vosotros se os hará “redonda”. De lo contrario, sois gusanos que os arrastráis por la Tierra, presos en diez mil conflictos, y sufriendo, perdiendo la salud, y con miedo de abandonar la gusanera en que habéis convertido el planeta, por el materialismo en el que estáis inmersos neciamente, y del que no queréis o sabéis salir. Estáis muertos por el miedo. Miedo en la vida y miedo a la muerte. Y la muerte la extendéis por el planeta. Matando la vida de la que dependéis, como hebras de ella que sois.
Como tenéis día y noche, frio y calor, Luz y oscuridad etc., habéis creado la dualidad, y os debatís entre esta dualidad, sin encontrar el punto medio. Porque os situáis siempre, en lo blanco o lo negro. Y antes morís, que os liberáis de la parcialidad. Aprended de mí el Sol. Para mí no existe la dualidad, y la naturaleza no es dual, todo es Uno, en la Tierra. No conozco la sombra, la sombra y la oscuridad y las tinieblas, es de vosotros, que os movéis por la capa de esta la Tierra, y los conos volcánicos los veis lateralmente, así como las pirámides,. Eso que llamáis espiritualidad, está muy acertado, es simplemente buscar mirar el mundo tal como yo lo miro, desde la altura de miras. Desde mi perspectiva. Por eso os gustan las alturas de las montañas, y os gusta el vuelo del águila, animal que admiráis. Nunca hay un blanco o un negro rotundo. La realidad contiene una cantidad ingente de matices cromáticos. Por lo tanto. Para captar la realidad sin deformar y sin reducción de esta. Es necesario que aprendáis a trascender el blanco o negro dual. Sois capaces, está demostrado. La captura de la realidad ultima, la hacéis intuitivamente, más allá de la razón.
El veneno del mundo, con medida cura, sin medida mata. También, exponeros a mis rayos vivificadores sin medida, os puede matar, hacedlo con medida, mejor en la primera hora de Sol de vuestro día y en la última de la tarde. En definitiva, todo es Luz, vibraciones de Luz. Exponeos a la Luz, y la Luz –mía, del Sol- que da la vida. Os vivificará. Y os vivificará integralmente, cuerpo y espíritu. ¿Acaso creéis que el espíritu, se escapa de mi efecto?. El cuerpo que tenéis es como una guitarra. Cuanto mejor afinada está mejor suena. Recordad lo que os decían los antiguos de entre vosotros. “Mens sāna in corpore sānō”. ¿Dónde está la raya dualista entre cuerpo y espíritu?
Los males del mundo, se acabarían, si reaprendieseis lo que ya se sabe de mí, el Sol, y desarrollaseis más la Helioterapia. Y sobre todo, si aprendieseis de la parte subjetiva atribuible a mi cuerpo rebosante de Luz. Si aprendieseis de las lecciones que os doy. Recordad: la perspectiva…,  la no discriminación en el dar, según la ley del kosmos. Y más…
Muchos de vuestros ancestros eran más sabios que lo sois vosotros hoy, esto lo sabéis. Pues bien, también sabéis que muchos me adoraban. No pretendo que me adoréis hoy, pero pretendo reconocimiento de lo que os doy, y lo pretendo por vuestro bien.
En sabiduría humana, no destacáis, porque sois rabiosamente dualistas, pero ese dualismo, os hace destacar en ciencia y tecnología de la materia, y en ciencias humanas. Hoy sabéis mucho, de las causas que originaron, determinado proceder religioso. Por ejemplo:
Los dioses solares.
Desde la observación en el hemisferio Norte, de donde eran la mayoría de adoradores de mi majestad y poder. Del solsticio veraniego al invernal, los días se vuelven más cortos y fríos. Yo, el Sol parezco me muevo hacia el Sur, haciéndome cada vez más pequeño, acortándose los días y llegando el fin de las cosechas. Con su llegada, el solsticio invernal simboliza el proceso de la muerte. Es la “muerte” del Sol. Fue observado, que puesto que me “muevo” hacia el Sur por seis meses. Es en el día del 22 de diciembre, en que se me ve más bajo en el cielo. Aquí ocurre una cosa extraña. Parece que dejo de moverme hacia el Sur. Por tres días. Durante estos tres días de pausa, los antiguos observaban, que residía en las vecindades de la constelación conocida como la Cruz del Sur. Después de este tiempo, me movía un grado al Norte, esta vez llevando los días más largos y la primavera. Por tanto se dijo. El Sol ha muerto sobre la cruz. Ha quedado muerto por tres días, y después ha resucitado.
Esta es la razón por la que numerosos dioses solares comparten la crucifixión, la muerte por tres días y su resurrección.
Es el periodo de transición después que representa que cambio de dirección, hacia el hemisferio Norte, llevando la primavera y la salvación.
En todo caso no celebrabais, la resurrección mía, sino hasta el equinoccio de primavera o pascua. Esto es debido al hecho de que en el equinoccio de primavera, oficialmente. Yo el Sol derroto las fuerzas de las tinieblas.
Los doce discípulos, son las doce constelaciones del zodiaco.
Se dice que más de 2000 millones, de entre vosotros, que prácticamente, adoran a Jesús. En realidad me adoran a mí. Bajo la figura mitológica y antropomorfizada de un hombre. Jesús. Y Jesús murió en la cruz, metafóricamente hablando. Como todos los dioses solares.
Pero la metáfora de un hombre idealizado que muere y resucita, encierra una esperanza para vosotros.
Muerte y resurrección, como en el mito de Jesús, Osiris  Dioniso Mitra etc.
La vida tal como se os presenta a cada cual es responsabilidad y consecuencia de cómo sois y que hacéis. Y todos, en términos generales, arrastráis un fardo de culpa. Os propongo “morir” conmigo y “resucitar” a una vida nueva.
La culpa la arrastra el ego, en su memoria. Pero cada día es diferente, y los errores pasados, es pasado, ceniza…. Se repara lo que se puede y lo que no se puede, pues. Es pasado… La memoria sirve para no repetir esos errores. La experiencia, es algo que se adquiere con el ensayo y el error. Por lo tanto. Fuera culpa. Y. “No peques mas”. Nace a una vida nueva, conmigo.
La ley del Kosmos. Te comprende y te perdona, porque te ama. Sabe de vuestra naturaleza, más que vosotros mismos. Y está bien, tal como sois, con luz limitada, que busca expandirse. Cuanto antes te expandas, antes entrara tu vida en la gloria.
En eso consistía lo principal de los misterios de Osiris y Dioniso. Muerte al viejo ego, y resurrección a una vida nueva. Donde no se repitieran los patrones que os hacen sufrir. Donde miréis figuradamente desde la altura en la que me encuentro yo el Sol.
Os pongo un ejemplo: en una batalla guerrera, hay dos ejércitos enfrentados. Desde mi perspectiva, que debería ser la vuestra también. No tomo partido por ningún bando, me entristece la muerte, en ambos bandos. Me percato de la locura, pues los mismos que se matan, en otras circunstancias, se podrían amar. Es la diferencia entre mirar lateralmente la realidad, e implicarse lateralmente, o mirarla en perspectiva desde una cierta altura.

Recibe la bendición de mis rayos.

 Tu amigo, el SOL.

(Y cuando transites por la calle. Ves por el Sol…)

Luis Troyano Cobo

(Recomiendo el libro de Daniel Lumera: “El Código de la Luz.”)

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