En este
marasmo de mediocridad, pesebrismo y corrupción, en España. La voz de Vicenc Navarro se
alza rotunda y con autoridad. Vicenc, si que es un padre de la patria, aun sin
ser aforado. Y desde su independencia, se inclina por la versión más fidedigna
de la justicia y la verdad, en política, UNIDOS PODEMOS.
Tchipras en
Grecia ha tenido que doblegarse. Pero es un gestor de los intereses del pueblo.
En España estamos atados a Europa y EE.UU. pos múltiples lazos. El principal,
el dinero que debemos y el que necesitamos. Pero para gestionar todo esto,
mucho mejor que sean gestores de
confianza. UNIDOS PODEMOS.
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Por Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’ (Anagrama, 2015)
He escrito extensamente que la transición de la dictadura a la
democracia en España no fue nada modélica, pues el equilibrio de fuerzas
entre las derechas (que controlaban los aparatos del Estado y los
grandes medios de información) y las izquierdas (que habían liderado a
las fuerzas democráticas), que acababan de salir de la clandestinidad,
era tan desigual que era prácticamente imposible que el producto de tal
proceso fuera equilibrado y modélico. De ahí que las instituciones
democráticas continuaron estando altamente influenciadas por las fuerzas
conservadoras, próximas a los intereses financieros y económicos que
dominaban la vida económica, política y mediática del país (ver mi libro
Bienestar insuficiente, democracia incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país. Anagrama, 2002).
Como consecuencia de ello, la democracia española se ha caracterizado
por su escasa calidad, y como indicador de ello, la diversidad
ideológica de los mayores medios de información ha sido siempre muy
limitada en España. Todavía hoy, no hay un mayor medio de información
que pudiera considerarse de izquierdas. Lo más próximo que hubo tiempo
atrás fueron los rotativos de centro, como
El País, que cuando
estuvo dirigido por Joaquín Estefanía estuvo abierto a colaboradores de
izquierdas. Pero tal abertura desapareció, transformándose en un
rotativo de derechas bajo la dirección del actual director Antonio Caño,
profundamente conservador. Su reportaje sobre Podemos carece de
cualquier sentido de balance o equilibrio, destacando por su hostilidad y
agresividad. Un tanto igual ocurre con la Radio Televisión Española
(RTVE), que se ha ido derechizando más y más. Hay una diferencia notable
entre la RTVE en la época de Iñaki Gabilondo, y la de ahora de Alfonso
Nasarre, director de Radio Nacional de España (RNE). La discusión sobre
Podemos en la tertulia de RNE de hoy, 8 de junio, era mucho peor que la
discusión que había tenido lugar en la cadena de ultraderecha
estadounidense Fox el día anterior sobre Bernie Sanders, el candidato
socialista en las primarias del Partido Demócrata de aquel país.
Todos ellos mienten a sabiendas, sin el más mínimo reparo en su comportamiento
Veamos los datos. Todos los medios, liderados por
El País, han
reproducido extensamente las declaraciones del vice coordinador del
Comité Electoral del PSOE, Óscar López, en las que acusaba a Unidos
Podemos de querer nacionalizar toda la banca, señalando esta medida como
ejemplo del extremismo de tal partido, algo impropio de la
socialdemocracia, acusación que se ha repetido muchísimas veces en
artículos y tertulias a lo largo del territorio español, sin nunca dar
la oportunidad de ser respondida, mostrando la falsedad de tal acusación
y tal presunción.
Miremos en primer lugar lo que dice el programa de Unidos Podemos
sobre la banca. En la sección sobre la banca se dice lo siguiente: “
En
esta nueva política industrial cobran un mayor peso los instrumentos
financieros públicos para crear sinergias entre las capacidades
innovadoras y financieras del sector privado y del sector público. Con
el fin de que España cuente también con una importante red de banca
pública para llevar a cabo estas políticas, el Gobierno renegociará los
términos del Memorando de entendimiento firmado con la UE para poner en
marcha una potente y eficaz banca pública a partir de las entidades ya
nacionalizadas Bankia y Banco Mare Nostrum, que no serán reprivatizadas,
y del ICO“.
Puede verse que lo que Unidos Podemos está proponiendo es que los
bancos que se han rescatado con dinero público (bancos que habían
colapsado por la incompetencia, cuando no corrupción, de su gestión
privada) se mantengan en el sector público para desarrollar una función
pública proveyendo crédito a las familias y a las empresas (sobre todo
pequeñas y medianas empresas) que lo necesiten. Esta propuesta es
opuesta a la del PSOE, que pretende privatizar de nuevo tales bancos,
poniéndolos otra vez en manos de banqueros y accionistas que
consideraran su objetivo principal el optimizar sus intereses, es decir,
sus beneficios, a costa de los intereses de la ciudadanía, medida que
va precisamente en contra del principio socialista de anteponer el bien
común sobre el beneficio privado. Es un indicador más del abandono del
proyecto socialista por parte del PSOE que critique ahora a Unidos
Podemos por hacer lo que la socialdemocracia hizo siempre. Es un
indicador más de la renuncia del PSOE al ideario socialista.
Las propuestas que hace Unidos Podemos, que ahora ridiculiza el PSOE, las llevaron a cabo partidos socialistas cuando gobernaron
Otra propuesta que hace Unidos Podemos es utilizar el ICO, el
Instituto de Crédito Oficial, como institución bancaria pública que
expandiría sus responsabilidades crediticias, propuesta muy necesaria
que ya hicimos el Profesor Juan Torres y yo cuando apuntamos las líneas
generales de un programa económico progresista, que Podemos hizo suyo.
De nuevo, es importante señalar que cuando hicimos tal propuesta, el
economista del PSOE y también gurú mediático de
El País (y de
La Sexta),
el Sr. José Carlos Díez, la ridiculizó, ignorando que lo que estábamos
proponiendo era una práctica común en muchos países de Europa, incluidos
países de tradición socialdemócrata, como son Noruega, Suecia y
Dinamarca. En realidad, España es uno de los países con uno de los
sectores bancarios público más pequeños, siendo ello causa de que exista
en España una hipertrofia del sector bancario privado (tres veces mayor
que en EEUU, en términos proporcionales).
Este intento de ridiculizar una medida tradicionalmente
socialdemócrata es un indicador más de la renuncia del PSOE a sus
principios socialdemócratas, renuncia que es constante en su discurso y
práctica política. Léanse los textos del director del equipo económico
del Sr. Pedro Sánchez, el Sr. Jordi Sevilla. En su libro
De nuevo socialismo, Jordi Sevilla, que se define explícitamente y sin tapujos como liberal, utiliza frases como
“¿Quién a estas alturas quiere aumentar el gasto público?” y “
¿Alguien
puede defender a estas alturas del siglo que un programa
socialdemócrata debe estar a favor de más impuestos y más gasto público e
introducir rigideces normativas en la economía?”, dicho y escrito
en el país que tiene uno de los gastos públicos (incluyendo el gasto
público social, que financia los servicios públicos del Estado del
Bienestar como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios
domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, entre otros) más
bajos de la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo
al de España). Siguiendo esta mentalidad, Jordi Sevilla fue el
inspirador del famoso dicho del presidente Zapatero de que “bajar
impuestos es de izquierdas”, creando un agujero en el presupuesto del
Estado de nada menos que de 27.000 millones de euros. Los recortes de
gasto público que inició el presidente Zapatero fueron precisamente para
reducir el déficit público que tal recorte de impuestos había generado
en las cuentas públicas. Ni que decir tiene que estos recortes
debilitaron enormemente al ya insuficientemente financiado Estado del
Bienestar español. A la luz de estos datos, hay que añadir a las
preguntas que se hacía el Sr. Sevilla la más importante, que no cita:
“¿Quién a estas alturas estaba renunciando al proyecto socialista en
democracia, es decir, al proyecto socialdemócrata?”. Pero crean que la
dirección del PSOE nunca se hará esta pregunta. La falta de autocrítica
de la dirección de este partido y la continuación de sus políticas
neoliberales tiene poco que ver con tal proyecto político.
El miedo al comunismo: otra movilización en contra de Unidos Podemos
Donde las tertulias y artículos alcanzan un nivel casi histérico es
al anunciar la implantación de “la dictadura del proletariado” que
tendría lugar en el caso de que gane Unidos Podemos. En este punto, me
temo que más que ante una mentira, estamos ante una enorme ignorancia
debido al enorme conservadurismo en la enseñanza, sobre todo privada,
gestionada por la Iglesia, donde gran número de tertulianos parecen
haberse educado. El desconocimiento en España de los escritos de Marx,
con la constante confusión entre lo que es marxismo, lo que es
socialismo y lo que es comunismo, es enorme, incluso, por cierto, en los
centros universitarios.Como indiqué en otro artículo reciente (“Contestación a Susana Díaz: ¿qué es la socialdemocracia?”, Público,
08.06.15), el PSOE tiene en sus escritos oficiales el reconocimiento de
la utilidad del marxismo como instrumento intelectual, crítico con el
capitalismo. Y como subrayé en aquel artículo, las dos tradiciones
basadas en el marxismo, tanto la socialdemocracia como el comunismo,
tenían históricamente el mismo objetivo: alcanzar la sociedad
socialista. Eran los medios para alcanzar tal objetivo lo que
diferenciaban las dos sensibilidades. En los países capitalistas
desarrollados, la vía revolucionaria no ha sido considerada posible,
siendo la vía democrática la seguida no solo por los partidos
socialdemócratas sino también por los partidos comunistas. Y cuando los
partidos comunistas han gobernado, y lo han hecho, por lo general, en
coalición con los partidos socialdemócratas, sus políticas han sido
típicamente socialdemócratas. En realidad, en Italia, las regiones mejor
gobernadas, con mejor desarrollo de las políticas públicas de
sensibilidad socialdemócrata, fueron las gobernadas por el Partido
Comunista Italiano, el mayor partido de prácticas socialdemócratas en
Europa, después del SPD alemán. En realidad, lo mismo está pasando en
gran número de países subdesarrollados. En la India, por ejemplo, el
Estado que ha alcanzado mayores logros socialistas en democracia ha sido
el gobernado por el Partido Comunista. Esta amplia experiencia, bien
conocida a nivel internacional (y desconocida, ignorada y ocultada en
España), muestra que la diferencia en la aplicación de políticas
públicas entre partidos de distintas tradiciones socialistas ha ido
desapareciendo.
En Europa, sin embargo, la característica más preocupante ha sido el
creciente abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos
socialdemócratas, al incorporar estos partidos elementos muy importantes
del neoliberalismo. La Tercera Vía, liderada por Blair y seguida
también por Schröder en Alemania, por Zapatero en España y por Hollande
en Francia, ha ido abandonando la socialdemocracia, convirtiendo a sus
respectivos partidos en partidos socioliberales en los que dominan las
políticas públicas neoliberales (véase mi libro
Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante.
Anagrama, 2015). En realidad, algunos de los responsables de imponer
tales políticas neoliberales en el establishment europeo han sido y
continúan siendo personas pertenecientes a partidos socialdemócratas.
Ahí está la causa de su deterioro electoral.
El por qué del abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socialdemócratas
Este abandono está documentado, y algunos personajes del PSOE así lo
han reconocido (en privado). Los argumentos que se han dado por parte de
intelectuales de tal partido para explicar su descenso electoral no son
creíbles. Uno es que la globalización o el establecimiento del euro (o
cualquier elemento externo) no permiten llevar a cabo el proyecto
socialdemócrata. Pero el hecho de que Zapatero congelara las pensiones
para obtener 1.200 millones de euros para cubrir el déficit, en lugar de
mantener el impuesto de patrimonio (con lo cual hubiera conseguido más
dinero), no puede atribuirse a ningún factor externo. En realidad, todos
los recortes podrían haberse reducido y disminuido mediante un gravamen
de las rentas del capital al mismo nivel que las rentas del trabajo,
propuesta que ha estado en la oferta electoral del PSOE en varias
ocasiones, sin que ello se aplicara nunca. Hoy las rentas del capital
(como porcentaje de todas las rentas) son las más altas de los últimos
treinta años, a costa de que las rentas del trabajo sean las más bajas.
Ni que decir tiene que el establecimiento de la Eurozona bajo el dominio
del establishment neoliberal que controla la gobernanza del euro
dificulta y obstaculiza la aplicación de políticas socialdemócratas de
carácter redistributivo y de expansión de la protección social. Pero
como ha mostrado la coalición de izquierdas del gobierno portugués, se
pueden revertir las políticas de recortes que han causado tanto daño, si
hay voluntad política.
Otro argumento utilizado por intelectuales afines al PSOE es que la
clase trabajadora, la base electoral de la socialdemocracia, está
desapareciendo, y por lo tanto el voto socialdemócrata también está
bajando. Pero no hay ninguna evidencia que apoye esta tesis. En
realidad, la clase trabajadora existe, y en algunos países vota a la
ultraderecha (decepcionada y enfadada con los partidos que renunciaron a
la socialdemocracia), y en otros como en España vota a Podemos, y ahora
votará a Unidos Podemos. De ahí surge el pánico del establishment
político-mediático. El abandono de la socialdemocracia por parte de los
partidos socioliberales se debe predominantemente al dominio de los
aparatos de tales partidos por parte de profesionales (consecuencia de
la profesionalización de la política), la mayoría de clase media de
renta alta (la clase profesional) que hacen de la política su profesión y
su
modus vivendi, desarrollando unos intereses corporativos
que dan pie a estas complicidades entre tales aparatos y los grupos
financieros y económicos que dominan la vida económica, política y
mediática del país. Este maridaje los aleja de la clase trabajadora y
otros componentes de las clases populares, que quedan cada vez más
distantes, anteponiendo en muchas ocasiones (como en la reforma laboral
del presidente Zapatero) los intereses de aquellos grupos sobre los del
mundo del trabajo. Esta realidad, fácilmente documentable, se da con
particular intensidad en los equipos económicos de tales partidos,
tradicionalmente muy próximos al mundo del capital. Y de ahí deriva el
problema.
La nueva socialdemocracia
El aspecto más novedoso del surgimiento de nuevas izquierdas a lo
largo de todo el territorio español y la radicalización de otras ya
existentes (con la excepción del PSOE) es que sus inicios fueron el
movimiento 15-M, cuya demanda central no fue la revolución o el
socialismo, sino la democracia, señalando como el motivo de su protesta
la no existencia de esta democracia en las instituciones
representativas. El eslogan del 15-M “No nos representan” resume muy
bien dicha denuncia. Y el otro, “No hay pan para tanto chorizo” también
definió las raíces del problema de falta de democracia: el maridaje
entre los grupos económicos y financieros y el establishment político
(incluyendo el PSOE) y mediático (la gran mayoría de los medios).
Pero tal demanda exigiendo democracia entra en conflicto con la
enorme concentración de la riqueza en España y en la mayoría de países
capitalistas avanzados, puesto que poder económico se traduce en poder
político. Y es ahí donde encontramos una clara contradicción entre las
exigencias de mayor democracia, por un lado, y la lógica de la
acumulación de capital vigente en el capitalismo de hoy por el otro. De
ahí que las políticas redistributivas deban ser esenciales en un
programa que exige la democratización de este país, puesto que las
desigualdades (a cuyo crecimiento han contribuido las políticas del
PSOE) han alcanzado unos niveles inaceptables para cualquier persona con
sensibilidad democrática. La enorme hostilidad que la coalición Unidos
Podemos está recibiendo se basa precisamente en este hecho. Los grandes
centros de poder financiero y económico se sienten amenazados por Unidos
Podemos y temen perder sus privilegios. De ahí que movilicen sus
instrumentos políticos y mediáticos para intentar destruir a dicha
coalición. Y esto es lo que está pasando en este país. Así de claro.
Última observación
Agradecería al lector que si ve mérito en lo que estoy diciendo,
distribuya este artículo ampliamente, puesto que por desgracia no tengo
acceso a los mayores medios de información, en los cuales estoy
prácticamente vetado.