domingo, 2 de abril de 2017

El Sol, sin circunloquios.


Naturalmente que cada cual es libre de creer en Jesús-Dios o no creer. Y de creer a pesar de todo lo que se pueda decir en contra de una fe, para mí, que montada a base de credulidad.
  • – el amor al prójimo
  • – el perdón
  • – el acogimiento
  • – la fraternidad
  • – la misericordia
  • – la fe
  • – la esperanza
  • – el universalismo
  • – la sensibilidad por los marginados y  sufrientes.
Esto efectivamente se desprende si leemos los evangelios. Pero todo esto es copia de parábolas espirituales del antiguo Egipto. (Llogari Pujol).
La fe cristiana, para mí, es ese famoso “lanzarse al vacío” que no es más que la determinación de violentar la propia razón lógica personal. Y creer lo increíble. Como que Jesús existió, que nació de una virgen, que resucitó etc.
El cristianismo está “entre la espada y la pared”. Si se mantiene tal cual, languidece vertiginosamente, por falta de “pueblo” que lo abrace.
Si se transforma. A saber que resultaría. Para mí, que el tsunami de la imparable evolución de la conciencia humana, sencillamente lo arrasará felizmente. Porque para ser espiritual, no hace falta jerarquía eclesiástica alguna, intermediaria entre Dios y el hombre. Eso hoy lo vemos meridianamente claro. Y decir iglesias cristianas, es decir jerarquías.
Los valores humanísticos, que repito. No son oriundos del cristianismo, sino del Egipto de los faraones, es lo que se desprende de la practica espiritual que sea, pero que sea válida. La misa no, por favor.
Si ni tan solo (para mí). Jesús ha existido. Lo mejor que podría decir el Papa Francisco, es… “apaga y vámonos….”
Jesús es un ser-Dios mítico solar mas, el ultimo. Igual que la física cuántica hoy corrobora las intuiciones de la espiritualidad más refinada del globo. La oriental.

La salida que le propongo al cristianismo, es la de jugarse a una sola carta su permanencia en la historia. (Si no permanece no pasa nada). Fuera el antropoformizar al Sol, en un Jesús-Sol. Veneremos hoy, no adoremos, Al Padre Sol, dador de vida. De la mano de la ciencia y de la mística solar, que no signifique un sucedáneo infantil, por no decir otra cosa. Como es el cristianismo literalista, seguidor fanatizado de palabras de difusa procedencia, no de ningún Jesús hombre.

Esto lo acabo de publicar en el portal ATRIO.















domingo, 26 de marzo de 2017

Lo crees, lo creas.



https://www.youtube.com/watch?v=fyK3UFWlVhc


Shiva Shambho.

Un grande entre los grandes. Por lo tanto sencillo.
Escuchando este vídeo, se me desatornilla mi mente. Es para escuchar varias veces, y a partir de ahí. Seguir investigando en lo referente a la física cuántica. Qué bien que haya un hombre que nos haga sencillo, lo terriblemente intrincado.

Feliz aquel que resuena con las enseñanzas de S. Shambho. Y qué gran avance de la humanidad, que gracias al Internet sus enseñanzas las podamos escuchar en todo el mundo, y en nuestro idioma además. Mejicano grande, si señor. Mi reconocimiento para un autentico maestro, digno de grandes auditorios y que habla en el parque.

domingo, 19 de febrero de 2017

Como acabar con el sufrimiento de raiz

Psicológicamente hablando, la mente lineal. La que va del pasado al futuro, sin apenas detenerse en el presente y ve la historia humana igualmente, como una línea continua que va del pasado al futuro, en función del tiempo. Es la punta del iceberg de un enorme subconsciente, que es el que en realidad nos marca nuestro comportamiento.
Según la física cuántica, la parte más ínfima del átomo, aparece o desaparece según haya un observador de esta ínfima parte de la materia o no. Todo es mente, decía el mítico Hermes Trismegisto. Luego según el principio cuantico. El Universo es creación de una mente. Y como nosotros tenemos una mente, podemos “materializar partículas”. Es decir, podemos materializar lo que pensamos y anhelamos.
El inconveniente radica en el subconsciente, que tiene una programación fruto de muchas cosas, está el inconsciente colectivo, el que arrastramos de nuestros ancestros, y finalmente el personal. Si nuestro subconsciente estuviese alineado con las leyes de la Verdad Absoluta, podríamos materializar fácilmente nuestros deseos. O lo que es igual. Si no arrastráramos Karma. Hay muchas técnicas para depurar nuestro archivo karmico. Una de ellas es el Hoponopono, que va directo a poner el dedo en la llaga. Y utilicemos la técnica psicológica-espiritual que sea. Lo más efectivo es alcanzar el despertar o Satori o Nirvana.
Y ¿Por qué digo todo esto que digo?. Porque quiero decir que mientras no purguemos nuestro subconsciente, en toda su extensión. Seguiremos con el sinfín de conflictos entre nosotros, trágicos y menos trágicos. A la mierda podríamos enviar: leyes, normas morales, y las funciones de policías, jueces, cárceles, médicos, hospitales, soldados, ejércitos y un largo etc.. Si moráramos en la pura Vedad…. Si no arrastráramos Karma….
El amplio subconsciente, nos hace vivir en una agridulce realidad que no podemos controlar, porque las órdenes para desenvolvernos en la vida, son “subliminales”. Si queremos erradicar de raíz el sufrimiento en el mundo. Al menos sabemos cómo hacerlo. Purgando aceleradamente el Karma personal y colectivo. Y sabemos que hay tecnologías psicofísicas que eso lo logran.
Si moráramos en la Verdad Absoluta, más allá de la dualidad, sabríamos que todos somos Uno con el Uno. Que individualmente somos pequeños fractales de la Mente que nos crea. Y viviríamos felices en la Tierra medrando y sin pensar neciamente en misiones salvadoras y mesiánicas. Cada uno se crea su realidad, pero según lo que tiene en su subconsciente….
¿Quiere vivir feliz al menos tu?. Hoponopono. Borra tus memorias, donde radica tu programación. Y esto por ejemplo, que hay más que tratar del tema.
¿Una receta mesiánica?. Enseñar el despertar de la consciencia a la humanidad. Lo demás va rodado….

Desde la mente lineal, estaremos inútilmente intentando redimir desde la superficie del iceberg a la humanidad sufriente. Cada vez veo más nítidamente la realidad aparente que crea la mente lineal, como un trágico teatro. El juego del  Lilha de Brahmán, que hasta que aprendamos no será un juego lúdico.

sábado, 4 de febrero de 2017

Un Dios sin mugre




Wakan Tanka – Gran Misterio,
enséñame a confiar en mi corazón,
en mi mente, en mi intuición,
en mi sabiduría interna,
en los sentidos de mi cuerpo,
en las bendiciones de mi espíritu.
Enséñame a confiar en estas cosas,
para que pueda entrar en mi Espacio Sagrado
y amar más allá de mi miedo,
y así Caminar en la Belleza
con el paso de cada glorioso Sol.

Oración Lakota

Espiritualidad hoy


http://iviva.org/el-islam-en-el-mundo-de-hoy/#comment-208

(Lo que escribo abajo, es al respecto del enlace de arriba.)

Magistral la presentación de A. Duato.

Al nivel que puedo yo. “Vull dir la meva” (quiero decir la mía). Para variar, dejare en paz al cristianismo esta vez, en lo que pueda. El tema es el Islam.

El Islam, una de las tres religiones del libro, es lo que se dice una religión traslativa, como las otras tres. Traslativa como muletas desde el nacimiento a la muerte.

Las tres religiones tienen su parte exotérica traslativa y su parte esotérica transformativa. En el Islam tienen el sufismo, en el judaísmo la Kabbalah y en el cristianismo la cosa queda muy difusa, tuvo su parte esotérica nítidamente perfilada con el cristianismo gnóstico, ahora podríamos decir que tiene la oración contemplativa, pero “importa” de otras tradiciones como el budismo o el hinduismo, un esoterismo transformativo, del que es deficitario este cristianismo.

En el mundo cristiano, “se les puso las peras a cuarto” al cristianismo con la eclosión de la racionalidad cuando el Renacimiento, la Ilustración y el modernismo. Algo de lo que aún no se ha recuperado, dijera lo que dijera Benedicto XVI. Antes de la Ilustración, el cristianismo copaba burdamente todas las esferas de la realidad. En el mundo islámico no se ha dado eso de la Ilustración. El cristianismo renqueando y protestando, mal que bien se ha tenido que adaptar, a lo que la sociedad le ha impuesto. Pero el drama del Islam exotérico traslativo, es que en el mundo de hoy ya no le sirven los esquemas dogmaticos medievales. Igual podríamos decir del judaísmo. Pero ni que se transformen procede. Lo que les espera a las tres religiones es un rápido languidecer. Son de otro tiempo. Estamos ahora implementando socialmente lo que la física cuántica descubrió hace un siglo. Pero ahora sí, ahora sabemos científicamente que ser materialista es estúpido. Si alguien lo duda. Que busque en la Red, la información que hay del Método de Kam Yuen, el Método Yuen. Hasta yo mismo practicante del transformativo Zen, tengo que ponerme al día, con lo que podríamos definir como el Zen cuántico de Yuen.
Este Zen cuántico. Les da “sopas con honda” al Zen que conocemos. Y el Zen que conocemos le da “sopas con honda” a las tres religiones del Libro. La espiritualidad del siglo XXI es cuántica. ¿Dialogo entre el cristianismo y el Islam.? Vale. Pero es como si dos “yayos” sentados en un banco del parque se enzarzan en un dialogo o discusión religiosa, mientras la realidad les pasa por encima. Lo que no muere ni morirá es la espiritualidad.

Algo bueno de las tres religiones citadas, es el que propugnen, el abandonarse a la voluntad de Dios. Y la oración devocional, que podriamos asimilarla al “Yoga devocional”.