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miércoles, 12 de julio de 2023

EL ESPIRITU DEL GUERRERO

 Montañas de cadáveres unos apilados encima de otros, el resultado de una batalla guerrera.

Ucrania, Ucrania, Ucrania. Se lo que quiere tu pueblo. Se lo que quieren todos los pueblos del mundo. Pan, libertad y paz.
Hay un dicho africano. “Cuando dos elefantes se pelean es el firme de la tierra y su hierva, lo que se resiente”.
Posiblemente sea cierto lo que me ha llegado: cazan a ucranianos en las ciudades, les dan un fusil, los lanzan a la batalla, y duran una media de cinco horas, antes de caer muertos. Picadora de carne, de carne de cañón.

Terrible no? terribles son todas las absurdas guerras que mueren los más inocentes, mientras seres siniestros con el alma negra son los promotores que no mueren en el frente.
¿Hay guerras justas? Creo que toda guerra es un fracaso de la sabiduría. Claro que a veces se ha de poner freno a la brutalidad avasalladora. Luego SI, hay guerras justas. Son las del pueblo defendiéndose de la opresión. Pero para poner la vida en juego en una trinchera, yo debería tener muy claro, el porqué lucho.

No es el caso de los mercenarios. Les debe gustar la guerra, es decir, matar, aunque se jueguen la vida.
Me contaban hace muchas décadas que el “Libro Rojo” de Mao decía algo así como que tu poder radica en el cañón en tu fusil. 
Antes ya lo dijo el español Cardenal Cisneros. Mostrando los cañones dijo. "Estos son mis poderes".
Lamentablemente es así. Hoy todavía las naciones necesitan estar preparadas para la guerra, cuanto más mejor. Y si en una Nación impera un mínimo de cordura, estará armada con carácter disuasorio. Otras naciones utilizan su ejército para imponer condiciones draconianas a los demás. Caso del imperio Yankee.

 Pero dicho lo dicho partamos de la base de que la profesión de militar o guerrero lamentablemente aún con nuestro grado de evolución, es necesaria.

 Marruecos reclama impúdicamente Ceuta y Melilla, y no contento con eso, insinúa nada menos que también las Canarias son suyas. Ya bastante el aguijón que tenemos clavado los españoles con Gibraltar. Solo falta que Marruecos busque plantarnos cara desvergonzadamente y provocadoramente.

Frente a las amenazas como país y pueblo, miramos a nuestro ejército. Miramos a nuestros guerreros. Más que nada que para poder ir por el mundo y cuando digamos que somos españoles, no sea esto objeto de desprecio.

Un militar no necesita justificar el porqué es militar primero. Y después es de admirar el espíritu que se les inculca donde aprenden. Nada menos que a aceptar sin arrugarse los desafíos y  sobreponerse a la posibilidad de morir. Y a ser posible estoicamente y sin inmutarse.

Hoy, sabemos que están muriendo por miles en el frente ucraniano. Pongámonos en los zapatos de un soldado de esta guerra. Da igual, ucraniano que ruso. Se enfrentan a la muerte pelada. Cualquiera de nosotros se nos irían muchas mezquindades y estupideces que albergamos en nuestra cabeza en el día a día cotidiano.

 Es fácil decirlo, otra cosa es sentirlo: cuando hay que morir se muere. Pero si no aceptamos la posibilidad de morir cuando sea, el miedo de los miedos, el miedo a la muerte. No nos dejará vivir nuestra vida con alegría.

(De los militares que ganaron la guerra española, no se si quedará alguno. Han vivido a expensas del pueblo y metiendo miedo en el cuerpo a este pueblo. "Para eso ganaron la guerra". A los jóvenes el pasado negro de la dictadura de Franco, los deja indiferentes, me parece bien. Como siento que el ejercito español de ahora, deja atrás en gran medida los parámetros franquistas.)

                   FIRME. MILITARES ESPAÑOLES.