Se calcula que los banqueros Rothschild poseen más del 50% de la riqueza
del Planeta.
No tengo pruebas. (No faltaría más…) Parto de la hipótesis de
que tras los banqueros de la Casa Rothschild están los jesuitas.
Si es como algunos dicen, yo les digo a los jesuitas.
Están en posesión de la llave que posibilitaría el convertir
la Tierra en un planeta hospitalario para la especie humana.
Les pido que condonen la deuda que pesa sobre el dinero que
todos necesitamos, Estados empresas y particulares.
Les pido que propicien un sistema económico inspirado en la “moneda
oxidable” del economista Silvio Gesell.
Les pido, por su propio bien, que separen el concepto de
monje y el de soldado. Que desarrollen el de monje de modo que superen el de
soldado o guerrero.
Que sus brazos abiertos no sean para luchar, sino para
abrazar al enemigo. Que superen la lucha entre los relativos bien y mal, y que
desde un estado superior de consciencia que se puede conseguir con tecnologías místicas,
sean como el Sol, que calienta indiscriminadamente.
Se puede conseguir
armoniosamente lo que parece que buscan. Un Nuevo Orden Mundial. Basta que
lo hagan desde el AMOR. Esa fuerza por
la que se rige el Kosmos. De lo contrario están edificando sobre arena. Lo que
construyan estará condenado al fracaso. Y sus manipulaciones irán contra
corriente, porque nunca contra la armonía kosmica, nada fluye.
Están a un paso de convertirse en auténticos artífices del
salto evolutivo que con ellos o sin ellos se está produciendo. Si el Gran
Misterio los ilumina serán abanderado y artífices, de lo contrario morderán el
polvo.
Como digo. Monjes ya
sois. Monjes poderosos. Os falta superar lo de guerreros. Y el mundo os bendecirá
por milenios.
(No albergo ninguna duda, sabéis que tras el cristianismo, esta Egipto. Y tras Egipto, el Sol. Aprovecharnos del poder benéfico del Sol, tanto para lo físico como para lo espiritual. Y secundariamente establecer armoniosamente sin imposición alguna, un viejo nuevo culto al Sol.)