Efectivamente la tecnología es un arma de doble filo uno bueno y otro malo. Estamos en una encrucijada que nos fuerza a luchar por implementar el lado bueno. Es un gran desafío para el pueblo trabajador. Se nos presenta para escalar, la montaña rocosa que ve desde la base el escalador sin cuerdas. Esto nos obliga de dejar las mil tonterías frívolas de nuestra vida e interiormente adoptar la actitud del escalador, o del trapecista sin red.
Si nos quedamos al pie de la montaña, presa del miedo. Ya estamos muertos.
Hemos renunciado a la lucha que puede ser dura. Pero es lucha, y pierde el que
se rinde. El que acepta el reto, si muere muere luchando. Porque en ultima
instancia, muere por la salud de su alma. Y si triunfa arriba de la montaña. Tendrá
una conversación sin palabras con el mismo Wakan Tanka (el Gran Misterio.)
Engarrotados por el miedo, ya estamos muertos anímicamente, y todo lo que podríamos
esperar es una vida miserable en manos de Satán.