He escuchado
el ejemplo en un video de la genial persona y Dra. En biomedicina Ana Maria
Oliva.
La cuestión es esta: cuando nace un pollito, lo hace rompiendo definitivamente el cascaron del huevo, lo hace desde dentro hacia fuera cuando llega el tiempo de ello. Que es cuando ya se ha comido los nutrientes como son la clara y la yema. Tomo esto como una metáfora de lo que está pasando en el mundo.
Ken Wilber me enseño en uno de sus libros que la consciencia humana pasa de lo
preracional a lo racional y después hay un campo más amplio e inacabable que es
la tranracionalidad.
El ámbito de
la racionalidad es el del ego, el yo racional. Pues bien ese campo del ego
egoísta, los más avanzados de entre nosotros, lo estamos trascendiendo. Están
rompiendo el huevo desde su interior hacia un mundo soñado por todos o casi
todos. El romper el huevo significa lo que todas las tradiciones de sabiduría
realmente transformativa, llevan milenios diciéndonos. Muerte al viejo yo, y
resurrección hacia lo que somos realmente el SER. Lo que ocurre es que ahora
hay mas, muchos mas místicos que lo logran. Esto no se puede comprar, o eres un
afortunado que por tu trabajo espiritual, lo logra. O vives en un mundo más
denso donde el sufrimiento está cerca. O sea, nadie puede romper el cascaron
por ti, lo máximo, es que quien sea puede ayudarte desde fuera.
Pienso que
hemos sido depredadores con la naturaleza, y que aún somos, pero la Tierra es
un territorio limitado. Culpamos al capitalismo depredador, pero en la medida
que sea, todos somos depredadores. Hemos llegado al límite de la depredación.
Nos hemos comido la clara y la yema del huevo, y en el fondo de este huevo, lo
que hay es mierda del pollito. Lo que hay en la Tierra es mierda por todas partes.
Mierda objetiva que podemos ver por ejemplo en las grandes manchas de plástico
en los Océanos. Y mierda subjetiva. ¿Qué quiere decir esto? Que el mundo de las
ideas del pensamiento racional, de la filosofía opaca que pone por techo la
razón, también la hemos consumido, y las religiones exotéricas volcadas hacia lo
exterior, también las hemos consumido ( no es así con las “religiones”
transformativas orientales). Ahora el viejo mundo que conocemos lo percibimos
como carente del impulso vital, lo vemos como mierda…, todo en descomposición.
Es el
momento de volcarnos cada uno individualmente y todos colectivamente, a romper
el cascaron en el que estamos cada uno metido, porque la mierda dentro del
huevo nos asfixia.
Era necesario pasar por la racionalidad, para llegar a la transracionalidad.
Pero ahora ya está…, queda que agradecer a lo claro y a lo oscuro de esta
racionalidad que estamos próximos a trascender, porque ha sido el peldaño que
nos ha propiciado, el romper el cascaron y entrar en un mundo mucho más
luminoso y diáfano.
En esta
realidad nuestra hemos ido como tren en una vía, uno de los dos carriles utópico,
y el otro distopico. Pero en la nueva consciencia que nos espera, seremos como
el Sol, que brilla majestuoso para todos por igual. La balanza con que pesamos y
juzgamos todo. (bien y mal y un larguísimo etcétera) no osaremos emplearla en
el Nuevo Mundo. Porque la oscuridad que pueda existir es parte de la realidad
que nos da el Gran Misterio, y hemos tirado la balanza…
En definitiva, el Yin y el Yang, dara
paso a la No Dualidad.
Mientras tanto no te dejes abducir
por lo negro, porque lo blanco acompaña siempre a lo negro. El tren y la vía…
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